Las rutas de la Región de Ansenuza se cobraron una nueva víctima de la fauna silvestre con el atropellamiento de un aguará guazú, especie emblemática y en estado vulnerable a nivel nacional.
En los últimos años, numerosos ejemplares murieron en accidentes viales, principalmente debido a la irresponsabilidad de los conductores que no respetan los límites de velocidad. Particularmente, la Ruta Provincial N°17, en el tramo próximo a la localidad de Altos de Chipión, resultó ser un punto crítico para el paso de fauna natural.
En esta zona, ya murieron cinco ejemplares de aguará guazú de un total de siete en la región. Además, en este 2025 se registró la muerte de un aguará pope, una especie recientemente identificada en Ansenuza y con una población reducida que requiere protección.
Desde 2021, organismos provinciales y nacionales, junto con ONGs y voluntarios, registraron más de 500 atropellamientos en la red vial que rodea la laguna Mar Chiquita, incluyendo las rutas provinciales Nº 3, 1, 32 y caminos rurales. La cifra podría ser aún mayor debido a los casos no documentados.
Durante 2024, se implementaron medidas junto al Ministerio de Ambiente y Economía Circular y la Dirección de Vialidad del gobierno de Córdoba, con la instalación de cartelería vial. Sin embargo, se requiere de acciones complementarias para frenar la pérdida de fauna nativa.





