Con sonrisas grandes y zapatillas listas para el bombo, 45 chicos y chicas de la Escuela Municipal de Folklore vivieron una jornada inolvidable de formación junto al reconocido coreógrafo santafesino Ariel Sosa, uno de los referentes más respetados del folklore argentino.
La actividad, organizada por la Municipalidad de Arroyito, se enmarca en el fuerte impulso que el municipio le está dando a las propuestas culturales 2026. Los pequeños alumnos, muchos de ellos con apenas unos pocos meses de experiencia en el taller municipal, recibieron clases especializadas de estilización folklórica, técnicas actualizadas y, sobre todo, la pasión y la experiencia de un maestro con más de 20 años de trayectoria.
Ariel Sosa, director del Ballet Martín Fierro y habitual formador de bailarines en todo el país, compartió con los niños herramientas para pulir su técnica sin perder la esencia del folklore argentino, la alegría, el respeto por la tradición y ese “algo” que solo se siente cuando se baila de corazón.
“Ver a los más chicos tan entusiasmados, tan atentos y con tanta entrega es lo que más motiva. El folklore tiene que seguir vivo en las nuevas generaciones”, expresó el coreógrafo en publicaciones relacionadas con su paso por la ciudad.
La Escuela Municipal de Folklore de Arroyito viene creciendo de manera sostenida y esta capacitación se suma a otras actividades recientes, como el Seminario Intensivo de Estilización Folklórica para más de 60 jóvenes de la ciudad y la región que se realizó días atrás. El municipio, a través de su área de Cultura, busca seguir conectando a los vecinos con grandes figuras del arte nacional.

Para los papás y mamás que acompañaron la jornada, fue un orgullo ver a sus hijos recibir clases de un nivel tan alto sin tener que viajar lejos. “Es una oportunidad enorme para ellos y para toda la comunidad”, coincidieron varios.
Con este tipo de iniciativas, Arroyito reafirma su apuesta por la cultura como motor de identidad y encuentro, llevando el folklore a los más pequeños para que lo sientan propio y lo lleven con orgullo a donde vayan.





