La Justicia estadounidense analizará este jueves el testimonio de una persona vinculada a la causa que investiga presuntas maniobras de lavado de dinero y fraude fiscal relacionadas con Tourprodenter, la empresa que administró fondos de la Asociación del Fútbol Argentino.
La investigación sobre los movimientos financieros de Tourprodenter, la firma que administró millones de dólares de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), tendrá este jueves una jornada clave en Estados Unidos con la declaración de un testigo ante un gran jurado federal en el Distrito Sur de Florida.
La persona citada, cuya identidad permanece bajo reserva, deberá declarar bajo juramento frente a fiscales federales en el marco de una pesquisa preliminar por presuntas maniobras de lavado de dinero y fraude fiscal.
Según trascendió, la investigación se centra en las operaciones financieras y comerciales vinculadas a la empresa del empresario Javier Faroni, que gestionó fondos de la AFA mediante bancos y sociedades radicadas en Estados Unidos.
Desde la entidad presidida por Claudio «Chiqui» Tapia aclararon que la citación no alcanza ni al titular de la AFA ni al tesorero Pablo Toviggino, sino a un tercero relacionado con la causa.
La Justicia estadounidense también analiza el rol de Erica Gillette, responsable de TourProdEnter LLC, una sociedad registrada en Miami que habría actuado como representante comercial de la AFA en territorio norteamericano.
De acuerdo con la investigación, la empresa recibió cerca de 300 millones de dólares provenientes de contratos vinculados a la comercialización y explotación de la imagen de la Selección Argentina. Los fiscales pusieron especial atención sobre el destino de aproximadamente 40 millones de dólares que, presuntamente, habrían sido transferidos a compañías consideradas fantasma.
Hasta el momento, no existen imputaciones formales contra Tapia, Faroni, Gillette, Toviggino ni contra ninguna de las personas mencionadas en el expediente.

¿Qué es un gran jurado?
El gran jurado es una figura propia del sistema judicial estadounidense integrada por ciudadanos que colaboran con los fiscales para determinar si existen pruebas suficientes para avanzar con una acusación penal.
Su función no es juzgar ni condenar, sino evaluar si la evidencia reunida alcanza el nivel de «causa probable», requisito indispensable para abrir formalmente una causa judicial.
En caso de que el gran jurado considere que existen elementos suficientes, se iniciará un proceso penal que podría extenderse durante varios años y en el que recién se conocerán los cargos y las posibles imputaciones.
Por el contrario, si entiende que no hay pruebas suficientes, la investigación podría cerrarse sin consecuencias judiciales para los involucrados.
Milei habilitó la expulsión de extranjeros por mensajes de odio contra Argentina





