Bailarín, profesor de karate, dibujante y tatuador, pero padre de 4 niños por sobre todas las cosas; así se define Darío Burgenes.

Desde el Estudio Arte en Movimiento, sede de la academia de baile Kandela, en medio de las diversas clases que dicta, dialogó con Radio Estación 102.5, para contar sus inicios cuando tenía 17 años. En ese momento fue invitado a bailar por primera vez, desde allí nunca dejó.
«El baile es la mejor terapia del mundo. Cada vez que estoy triste, cuando la vida se pone complicada, elijo bailar para salir adelante«, define.
Como si fuera poco, es dibujante y tatuador, con estudio privado propio. Su pasión por el dibujo inició desde chico y sigue hasta el día de hoy.
Además, es profesor de karate, una disciplina que comenzó como un mecanismo de defensa ante posibles agresiones, dado la peligrosidad de su barrio. Referentes como Julio Bustos y Amelia Mendoza fueron quienes le enseñaron y lo acompañaron en ese camino.
En fin, pese a todas sus facetas, considera que lo más importante en su vida es criar, educar y dedicarle amor y tiempo a sus hijos Thiago, Lautaro, Lorenzo y Esperanza.
¿Cómo hacés para combinar todo en un mismo día? Soy muy organizado, respeto mis horarios y estructuras. A veces no sale, pero trato de que sí, cerró.



