Autoridades municipales y eclesiásticas encabezaron la recolección de suelo en espacios de gran valor histórico de la localidad. El simbólico cargamento viajará para recibir la bendición del Santo Padre en Córdoba y regresará como un emblema de unión y esperanza.
Un profundo sentido de comunidad y espiritualidad envuelve por estos días a la localidad de Brinkmann, que se prepara para vivir un acontecimiento histórico. En el marco de la visita del papa León XIV a la provincia de Córdoba, un fragmento de su propio suelo fue recolectado para ser llevado ante el Sumo Pontífice con el propósito de recibir su bendición especial.
Un emotivo ritual con historia y raíces

El significativo procedimiento se llevó a cabo tras las confirmaciones celebradas en el Templo San Cayetano. De la recolección participaron el intendente de Brinkmann, Mauricio Actis, el obispo monseñor Sergio Buenanueva y el padre Daniel Maini, quienes encabezaron la acción en las inmediaciones del Centro Cívico y en el sector ubicado al costado de la Parroquia San Juan Bautista, un espacio de enorme peso histórico donde descansan los restos de los descendientes del Fundador.

De esta manera, la identidad, las raíces y el sentir colectivo de todo el pueblo viajan en las manos de sus representantes. Tras recibir la bendición papal en suelo cordobés, la tierra volverá a casa para fortalecer los lazos de toda la comunidad y consolidarse como un símbolo eterno de fe, unión y esperanza.





