Alta Gracia y Carlos Paz decretaron sendas emergencias hídricas para regularizar el suministro de agua potable, frente a bajantes históricas de los ríos Anisacate y San Antonio. Desespera la espera de copiosas lluvias y pronosticadores anticipan temperaturas extremas para el verano.
En los primeros días de noviembre, generó preocupación la histórica bajante de ríos que alimentan a numerosas comunidades serranas, que además son importantes destinos turísticos.
El lunes 13, la Municipalidad de Carlos Paz decretó un “alerta roja en el servicio de agua potable”, ante la disminución de presión en algunos barrios, producto de una bajante histórica del río San Antonio. La Subsecretaría de Agua y Saneamiento local adjudicó esta situación a “las altas temperaturas, la escasez de precipitaciones y los altos niveles de consumo registrados”.
La medida dispuso la restricción del uso del vital elemento en “todas las actividades que no sean exclusivas de consumo humano” y también puso al servicio de la comunidad tres números telefónicos para realizar denuncias: 103, 105 y 424480.
El subsecretario de Agua y Saneamiento, Roberto Cotti, destacó que habría mejorado la prestación del servicio “por las operaciones que se hicieron en la red y la incorporación de sifones hidráulicos en el dique Cuesta Blanca, lo que permitió una recuperación mayor del sistema”.
Empero, el servicio no se ha normalizado del todo y las imágenes del río despiertan preocupación para el presente y el futuro próximo, de cara a la temporada estival, cuando el turismo copa la ciudad del “Cu-Cú”.





