Campaña gratuita en todo el país para detectar alergia a la proteína de la leche de vaca en bebés

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Las familias podrán completar un cuestionario y acceder a consultas virtuales o presenciales sin costo durante la semana del 7 al 11 de septiembre. La iniciativa busca favorecer el diagnóstico temprano de una enfermedad que puede afectar el crecimiento y el estado nutricional de los niños.

Llanto sostenido, regurgitaciones frecuentes, cólicos intensos, eczema, diarrea, constipación o sangre en las heces pueden tener distintas causas en un bebé. Sin embargo, cuando estos síntomas aparecen de manera persistente, también pueden ser señales de alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV).

Con el objetivo de favorecer la detección temprana, la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) puso en marcha una campaña nacional que ofrecerá consultas gratuitas, tanto virtuales como presenciales, con especialistas de distintas partes del país.

La iniciativa se desarrolla en el marco de la Semana de la APLV y busca reducir las demoras en el diagnóstico de una afección que puede repercutir en el crecimiento, el estado nutricional y la calidad de vida de los bebés y sus familias.

La alergia suele comenzar durante los primeros meses de vida y sus manifestaciones pueden ser poco específicas. Entre las señales que pueden justificar una consulta se encuentran el llanto sostenido, las regurgitaciones, la diarrea, la constipación, los cólicos intensos, el eczema o sarpullido, las sibilancias, el moco o la sangre en las heces y las dificultades para alimentarse.

De todos modos, la presencia aislada de alguno de estos síntomas no significa necesariamente que el bebé tenga APLV, ya que pueden responder a múltiples causas. Por ese motivo, desde la AAAeIC remarcan la importancia de que la evaluación sea realizada por profesionales capacitados.

Otro factor que puede dificultar la identificación de la enfermedad es el momento en que aparecen los síntomas. En algunos casos pueden manifestarse inmediatamente después de la ingesta, mientras que en otros pueden aparecer varias horas o incluso días más tarde.

Para solicitar una consulta gratuita, las familias que tengan dudas deberán ingresar a www.pedirturno.com.ar entre el lunes 31 de agosto y el viernes 4 de septiembre. Allí tendrán que completar primero un breve cuestionario orientador sobre los síntomas del bebé y, a partir de esa información, podrán reservar una consulta con un especialista cercano.

Las consultas, tanto virtuales como presenciales, se realizarán durante la semana del lunes 7 al viernes 11 de septiembre. La campaña estará a cargo de profesionales de todo el país, principalmente médicos especialistas en alergia e inmunología clínica.

La importancia de llegar a un diagnóstico correcto está vinculada también con las posibles consecuencias de la enfermedad. La APLV puede afectar el crecimiento y el estado nutricional del niño cuando no es identificada y tratada oportunamente. Al mismo tiempo, los especialistas advierten sobre la necesidad de evitar el sobrediagnóstico.

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“Un diagnóstico oportuno y adecuado permite identificar a quienes realmente necesitan tratamiento, evitando tanto el subdiagnóstico como el sobrediagnóstico”, explicó la doctora Silvana Monsell, médica pediatra, especialista en alergia e inmunología clínica y presidenta de la AAAeIC.

Según la especialista, el objetivo es que las intervenciones necesarias puedan iniciarse en el momento adecuado y evitar complicaciones innecesarias.

El diagnóstico se realiza a partir de la historia clínica, los síntomas y la evolución del paciente. Con esos elementos, el profesional determina si existe una alergia alimentaria y cuál es la estrategia terapéutica más adecuada.

En general, el tratamiento consiste en eliminar la proteína de la leche de vaca de la alimentación, siempre procurando mantener un adecuado aporte nutricional.

Cuando el bebé recibe lactancia materna, la AAAeIC señala que se mantiene como primera recomendación siempre que sea posible. Cuando esto no sucede, existen fórmulas medicamentosas especialmente diseñadas para estos casos.

La asociación también explica que la microbiota intestinal de los bebés con APLV presenta diferencias respecto de la de los lactantes sanos. En quienes reciben fórmulas medicamentosas, pueden utilizarse opciones con prebióticos y probióticos destinadas a modular esa microbiota.

Ante la sospecha de APLV, la recomendación central de los especialistas es no intentar confirmar ni tratar la enfermedad por cuenta propia.

“Si un niño presenta síntomas que generan preocupación, es importante consultar con un profesional”, señaló Monsell. Una evaluación especializada permite confirmar o descartar la enfermedad y evitar tanto que pase inadvertida como que se establezcan diagnósticos innecesarios.

La campaña busca justamente acercar esa primera evaluación a las familias y mejorar el reconocimiento de una alergia que puede presentarse durante los primeros meses de vida.

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