Tras una semana de intensas gestiones diplomáticas ante la escalada bélica en la región, el Gobierno anunció que 984 ciudadanos que se encontraban varados en distintos países de Medio Oriente ya lograron retornar al país. El operativo priorizó a menores de edad y personas con problemas de salud.
La noticia, confirmada por el canciller Pablo Quirno, detalla que el operativo se desplegó bajo condiciones de extrema complejidad logística debido al cierre intermitente de aeropuertos y la cancelación masiva de vuelos comerciales.
Más del 50% de los argentinos que volvieron del continente en conflicto, llegaron desde los Emiratos Árabes Unidos, más de 600, muchos de ellos varados en los nodos de Dubái y Abu Dabi, casi 300 desde Israel y unos pocos de Qatar y Jordania.
Se coordinaron vuelos especiales con la aerolínea Emirates, estableciendo en algunos casos un «corredor seguro» con escalas técnicas en Río de Janeiro antes de llegar a Ezeiza. Ante la escasa disponibilidad de asientos, las embajadas aplicaron un esquema de prioridad para grupos vulnerables. La crisis aérea se disparó tras ataques militares y bombardeos que afectaron aeropuertos claves, dejando a cientos de turistas y residentes sin vías de salida comerciales.
Desde Cancillería informaron que, aunque el grueso del contingente ya regresó, las guardias consulares en Tel Aviv, Dubái y otras capitales de la región permanecen activas. Se estima que todavía quedan ciudadanos solicitando asistencia, por lo que no se descartan nuevos vuelos programados para los próximos días dependiendo de la reapertura del espacio aéreo.





