El presidente Gabriel Boric, que impulsaba un proyecto más progresista de Constitución que fue rechazado en un anterior plebiscito en 2022, dijo al votar que valoraba el carácter democrático de la consulta cualquiera fuera su resultado.
Los chilenos votan este domingo para decidir si aprueban o rechazan un proyecto de nueva Constitución escrito en su mayoría por partidos de derecha para que reemplace a la elaborada durante la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
El presidente Gabriel Boric, que impulsaba un proyecto más progresista de Constitución que fue rechazado en un anterior plebiscito en 2022, dijo al votar que valoraba el carácter democrático de la consulta cualquiera fuera su resultado.
“Nuestro Gobierno seguirá trabajando con las prioridades de la gente (…) independientemente de lo que suceda hoy», dijo Boric en su centro de votación en Santiago, y agregó que a consulta “fortalece la democracia más allá del resultado”.
Las mesas abrieron a las 8 y cerrarán a las 18 (la misma hora en Argentina), y más de 15 millones de personas están habilitadas para sufragar en Chile además de otras 120.000 en el exterior.
El voto es obligatorio, por lo que todo el padrón podrá volcarse a las urnas en más de 3.000 centros de votación, en un día que ha sido declarado feriado obligatorio.
Bachelet, que se ha manifestado “en contra” del borrador de nueva Constitución, afirmó hoy que prefería “algo malo que algo pésimo”.
Lagos, que también es de centroizquierda y se opone al nuevo texto, dijo que esperaba «que se cierre la discusión constitucional con un resultado claro” y que Chile salga de la votación «más fuerte, más integrado”.
El conservador Piñera, que está a favor, dijo al votar que Chile necesitaba «estabilidad y unidad”. “Yo estoy seguro de que una de las dos opciones, y ustedes saben cuál es, cierra mejor el proceso y nos da mejores herramientas y oportunidades para empezar a derrotar a la delincuencia y la violencia que están desatadas en nuestro país”, dijo Piñera.





