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Clausuran la clínica Chutro por tirar desechos patógenos a la calle

Clausuran la clínica Chutro por tirar desechos patógenos a la calle

La Municipalidad tomó la medida a raíz de la denuncia de vecinos. La institución ya había sido sancionada por la misma contravención.

Un montículo de jeringas, apósitos y otros desechos patógenos tirados en la vereda de avenida Colón motivó la clausura municipal de la clínica Chutro este martes en Córdoba.

Desde el Palacio 6 de Julio informaron que los vecinos denunciaron a la institución médica que había incurrido en la misma práctica tiempo atrás.

El Instituto de Protección Ambiental y Animal constató que la clínica rescindió el contrato con la empresa recolectora de elementos patógenos.

«Es obligación de todo establecimiento médico contar con servicios de transporte especializados para este tipo de desechos, como así también de los sólidos urbanos para su tratamiento de disposición final específico», indicó el municipio a través de un comunicado.

La clausura del centro de atención médica no afecta a los pacientes que se encuentran en internación y precisen permanecer con asistencia.

Los próximos pasos en materia judicial estarán en manos del Juzgado de Faltas Ambientales de Córdoba. Entre las acciones figuran posibles sanciones económicas y administrativas.

Qué dijeron desde la Clínica

Gastón Constantino, coordinador médico del establecimiento, aclaró a Canal 10 que tienen todo en regla y que no es verdad que dieron de baja los contratos de la empresa que hace los retiros de residuos patógenos.

“Los residuos se retiran por la empresa contratada para tal fin, habilitad por la Municipalidad”, explicó. Por otro lado, precisó que ya hay un sumario administrativo interno y que revisan las cámaras de la clínica para ver si algún empleado, de manera involuntaria, sacó la bolsa a la calle.

De todas maneras, Constantino dijo también que la información que manejan sobre los residuos desechados implica que había un vaso de café, papeles con membrete de la clínica y dos sachets de sueros. “No había jeringas ni agujas”, detalló.

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