El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán escaló el sábado por la mañana con bombardeos sobre Teherán, en un ataque conjunto que, según explicó el licenciado en Relaciones Internacionales Juan Manuel Severo Frers.
En diálogo con Radio Estación 102.5, el licenciado expresó que la situación «se venía barajando durante la semana” ante las advertencias diplomáticas y el retiro de personal de embajadas norteamericanas y europeas en puntos neurálgicos de Medio Oriente.
“El día sábado nos enteramos que Estados Unidos estaba bombardeando junto a Israel Teherán, donde están las autoridades gubernamentales y religiosas. Recordemos que Irán es una teocracia, por lo tanto el poder religioso y el poder político van de la mano”, señaló.
El analista sostuvo que el episodio se inscribe en una política exterior agresiva de Washington bajo la administración de Donald Trump:
“Lo que tienen en común estos hechos es la política exterior norteamericana de tratar de configurar un orden internacional atendiendo a sus propios intereses. Antes Estados Unidos buscaba ciertos pretextos o era más políticamente correcto; durante la administración Trump esto cambió y lo dicen sin tapujos”, afirmó.
Uno de los ejes del conflicto es el programa nuclear iraní. “Irán desarrolla un programa nuclear que, según su gobierno, es con fines civiles. Estados Unidos no lo ve así y cree que tiene otro tipo de intenciones”, explicó Severo Frers, en referencia al enriquecimiento de uranio que, superado cierto umbral, podría tener aplicaciones militares.
El especialista destacó que los bombardeos se produjeron en pleno proceso de diálogo diplomático. “Mientras tanto se estaban llevando negociaciones en Ginebra entre autoridades iraníes y norteamericanas. No había muchos avances, pero estaban en plena negociación cuando comenzó el bombardeo. Eso es lo que la comunidad internacional le achaca a Estados Unidos: mientras negociaba, decidió bombardear, algo que es impensado”, remarcó.
Para Severo Frers, el trasfondo excede la cuestión nuclear. “Irán representa el último bastión de un orden contrahegemónico a la influencia de Estados Unidos en la región. Desde los años 80’s Washington busca debilitar a Irán o sacar al régimen”, indicó, en alusión al sistema político instaurado tras la Revolución Islámica.
Además, subrayó la importancia geoestratégica del Estrecho de Hormuz. “Por allí pasa alrededor del 20% del comercio global de petróleo. Irán tiene un control geostratégico muy importante de la energía mundial y Estados Unidos busca ese control”, sostuvo.
En el análisis del especialista, la alianza con Israel es central.
“Estados Unidos busca dar una mano a Israel. Son enemigos íntimos en Medio Oriente. Irán es un contrapeso y un limitante a la influencia tanto de Israel como de Estados Unidos”, afirmó.
También mencionó la incidencia del lobby judío en el Congreso estadounidense. “Hay mucha presión para acabar con el régimen de los ayatolás”, señaló.
Consultado sobre posibles similitudes con la invasión a Irak en 2003, durante la presidencia de George W. Bush, Severo Frers marcó un punto en común: la noción de cambio de régimen.
“Desde Bush no había una política tan marcada en términos de objetivo de cambiar un régimen. Después de Irak, esa idea quedó mal vista. Ahora Trump lo vuelve a hacer, pero adaptado a los nuevos tiempos”, sostuvo.
Según explicó, la estrategia actual no buscaría una transformación total sino “decapitar” las cúpulas. “Lo que se está hablando hoy es debilitar o extirpar a las principales cabecillas. No terminar con el régimen en su totalidad, sino dejarlo debilitado”, indicó. En ese sentido, mencionó el asesinato del líder supremo iraní y la reorganización interna del sistema político.
El experto añadió que Irán es “un peso pesado en Medio Oriente” y que su debilitamiento permitiría mayor margen de acción a Washington y Tel Aviv. A esto sumó dos factores adicionales: el suministro de petróleo iraní a China y la cercanía de elecciones legislativas en Estados Unidos.“Trump busca reforzar su posición internamente, pero es un arma de doble filo. Si esto sale mal, puede impactar en las elecciones”, advirtió.
En el plano local, Severo Frers analizó el respaldo expresado por el gobierno de Javier Milei a los ataques y la decisión de elevar el nivel de alerta en el país.
“El riesgo es mayor que antes porque Milei tomó una postura de alineamiento automático con Estados Unidos e Israel. Automáticamente nos convertimos en un posible blanco de cualquier enemigo de esos países”, afirmó.
Aunque descartó que necesariamente vaya a repetirse un escenario como el de los atentados de los años 90’s, consideró que “no era necesario llevar a la Argentina a ese punto”. “Es una guerra y un conflicto al cual no pertenecemos y no deberíamos meternos. El costo es muy alto por alinearse automáticamente”, sostuvo.
En cuanto a la respuesta iraní, indicó que ya se registraron ataques contra bases estadounidenses y posiciones israelíes en distintos puntos de Medio Oriente, así como contra objetivos económicos en países del Golfo.
“Fue muy arriesgada la apuesta de Donald Trump. Es posible que veamos ataques seleccionados por parte de Irán que no cesen. No es que uno ataca la cúpula y se acaba todo. Irán está en todas partes en este sentido”, advirtió.
Finalmente, proyectó un conflicto prolongado. “Va para largo, por lo menos unas semanas más o quizás meses”, concluyó.





