La provincia impulsa un proyecto estratégico en la EDAR de Bajo Grande que integra saneamiento ambiental, bioenergía y economía circular, con reconocimiento internacional por su aporte a la sostenibilidad.
En la ciudad de Córdoba funciona una planta que transforma residuos cloacales en energía renovable, consolidando a la provincia como referente en infraestructura sostenible, transición energética y economía circular. El proyecto se desarrolla en la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Bajo Grande y permite aprovechar los lodos cloacales para la producción de biogás, destinado a la generación de energía eléctrica y térmica.
La iniciativa se basa en un sistema de digestión anaeróbica que convierte los residuos en biogás, el cual es utilizado como combustible para la generación energética. Este modelo integra el saneamiento ambiental con la producción de energía limpia, optimizando el funcionamiento del sistema cloacal y reduciendo el impacto ambiental del tratamiento de efluentes.
A fines de 2025, el proyecto fue distinguido con el Premio SACHA, un reconocimiento internacional que destaca iniciativas relevantes de sostenibilidad, innovación y resiliencia climática en América Latina. El galardón valoró especialmente su aporte a la transición energética, el aprovechamiento de recursos locales y la mejora de servicios públicos esenciales.
La planta cuenta con un sistema de biodigestión que produce biogás con hasta un 70% de metano, utilizado en un motor generador de 0,8 MW de potencia eléctrica. Además, incorpora un sistema de cogeneración térmica que eleva la eficiencia global del proceso por encima del 80%, permitiendo valorizar miles de metros cúbicos diarios de biogás y reducir compuestos que afectan el sistema de saneamiento.
El proyecto fue impulsado por el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos, junto a distintos organismos provinciales, municipales y empresas del sector energético, y cuenta con un contrato de abastecimiento que garantiza la comercialización de la energía renovable generada. La iniciativa también contempla la provisión de energía limpia para el transporte urbano eléctrico, reforzando su impacto ambiental y social en la región.





