Cordobeses a las urnas: el PJ va por más y JxC busca dar la sorpresa

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Martín Llaryora, el candidato del oficialismo, intentará dar continuidad a los 23 años del PJ. Luis Juez con JxC irá por su tercer intento para llegar a la Gobernación.

El próximo domingo 25 de junio los cordobeses irán a las urnas para elegir una vez más a su próximo gobernador y vice, además de escoger a 70 legisladores para la renovación total de la Unicameral y a los integrantes para el Tribunal de Cuentas. Son poco más de 3.050.000 los ciudadanos en toda la provincia habilitados para emitir su sufragio, que será a través de la Boleta Única de papel.

No será una elección más. El peronismo pone en juego 23 años en el poder de la mano de su candidato a gobernador Martín Llaryora, actual intendente de la ciudad de Córdoba, y que enarbola la renovación de una fuerza política que durante más de dos décadas lideraron José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti. Enfrente, como principal contendiente está Luis Juez, que se presenta por tercera vez como aspirante a la Gobernación, esta vez en alianza con la UCR y el PRO, siendo su último intento electoral para llegar al Panal, según afirmó él mismo.

La estrategia electoral del oficialismo

El peronismo puso primera y se anticipó a las principales fuerzas opositoras: ya en octubre del pasado año el oficialismo urgió como sucesor del actual gobernador Juan Schiaretti a Martín Llaryora, aunque mantuvo escondida la fecha de los comicios provinciales hasta el 20 de marzo. Desde aquel momento de 2022, el sanfrancisqueño acompañó al gobernador en cada acto de inauguración de obras a lo largo y ancho de la provincia, caminando el interior y llevando sus propuestas a cada rincón, mientras los referentes opositores recién comenzaban a debatir quiénes iban a ser sus representantes en las boletas. Esta fue la primera ventaja que tomó el candidato de Hacemos Unidos por Córdoba respecto de sus adversarios.

Además, asistiendo a las indefiniciones de su principal competidor, Juntos por el Cambio, el peronismo echó mano a la ampliación de su coalición partidaria, logrando las incorporaciones de nada más ni menos que del presidente del PRO en Córdoba hasta mediados de mayo, Javier Pretto, que hoy ocupa el lugar de viceintendente de la capital cordobesa en la fórmula oficialista que encabeza Daniel Passerini para los comicios a intendente del próximo 23 de julio.

Esta ampliación de la coalición oficialista trajo un fuerte dolor de cabeza a los líderes de Juntos por el Cambio, que asistieron atónitos al éxodo de más dirigentes del radicalismo y el PRO que se plegaron a Pretto y Prunotto. Y como frutilla del postre, en una jugada astuta, el gobernador Schiaretti comenzó un diálogo aliancista con Horacio Rodríguez Larreta para una posible creación de un frente de frentes que compitiera a nivel nacional, generando la reacción inmediata de JxC Córdoba, que rechazó de plano las intenciones de Schiaretti y criticó duramente a Larreta por perseguir sus ambiciones presidenciales a cualquier precio. Igual, cuando ya bajó la espuma y sin alianza sellada, el propósito de Schiaretti había dado sus frutos: el electorado cordobés, refractario al kirchnerismo y al actual gobierno nacional, se hizo una foto de coincidencias entre el PJ cordobés y la oposición cambiemita a nivel país.

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