La elección del próximo secretario general abrió nuevamente el debate sobre la representación femenina. Actualmente hay siete candidatos, cuatro de ellos mujeres, para suceder a António Guterres.
A poco más de tres meses de que termine el segundo mandato de António Guterres, crece la presión para que la próxima persona al frente de Naciones Unidas sea una mujer por primera vez en los más de 80 años de historia del organismo.
El reclamo tomó fuerza durante la última reunión de líderes mundiales de la Asamblea General, donde distintos representantes plantearon la necesidad de avanzar en la igualdad de género también dentro de las instituciones internacionales.
Desde ONU Mujeres, Sarah Hendriks, funcionaria de alto rango de la organización, consideró que la posibilidad de que una mujer llegue a la Secretaría General representa algo más que un gesto simbólico. Según explicó, también implica que Naciones Unidas sea coherente con el reclamo de igualdad que plantea a los gobiernos de todo el mundo.
El debate se da en un contexto en el que, según el último informe de ONU Mujeres citado por la agencia, todavía existen importantes diferencias entre hombres y mujeres.
El organismo estima que, al ritmo actual, podrían ser necesarios 171 años para alcanzar la igualdad de género. Además, la paridad en los parlamentos a nivel mundial no se alcanzaría hasta 2089 si se mantiene la evolución registrada durante los últimos cinco años.
En el ámbito político, seis de cada siete países continúan teniendo hombres al frente de sus gobiernos. Hendriks también señaló que durante la reciente Asamblea General la igualdad de género tuvo una presencia menor en los discursos de los Estados miembros frente a temas como los conflictos internacionales, la seguridad, el cambio climático, el desarrollo y la inteligencia artificial.
Actualmente hay siete candidatos para reemplazar a Guterres, cuyo segundo mandato finaliza el 31 de diciembre. La lista está integrada por cuatro mujeres y tres hombres, luego de que la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, retirara su candidatura.
Entre las candidatas se encuentran Rebeca Grynspan, secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, y Caroline Rodrigues Birkett, embajadora de Guyana ante la ONU.
En una reciente votación informal del Consejo de Seguridad, Grynspan obtuvo 10 votos a favor y tres en contra, mientras que Rodrigues-Birkett recibió seis votos a favor. El jefe de la agencia nuclear de Naciones Unidas, Rafael Grossi, quedó en tercer lugar con siete votos a favor.
La votación fue privada y los resultados fueron informados por diplomáticos bajo condición de anonimato.
Por tradición, la elección del secretario general sigue un criterio de rotación regional y en esta oportunidad correspondería a América Latina, aunque también hay candidatos de África.
La Asamblea General tiene la decisión final, pero el proceso depende previamente del Consejo de Seguridad, donde Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia cuentan con poder de veto.
Mientras avanza el proceso, el debate sobre la posibilidad de que una mujer ocupe por primera vez la Secretaría General volvió a instalarse en Naciones Unidas. Para ONU Mujeres, la elección también representa una discusión sobre el modelo de liderazgo y multilateralismo que tendrá la organización durante los próximos años.
Un incidente entre pilotos obligó a un avión de FlyDubai a aterrizar de emergencia en Arabia Saudita





