El atleta de nuestra ciudad busca apoyo para correr la media maratón más grande de Sudamérica. Con seis hijos y una vida ligada al esfuerzo, organiza una venta de pollos para costear el viaje. «Corro porque me gusta empezar algo y poder terminarlo», asegura.
En la mañana de este sábado 30 de Mayo, los micrófonos de Radio Estación 102.5 se encendieron para recibir una historia de esas que contagian ganas de salir adelante. En una entrevista conocimos a fondo a Lucas Gonzalo Giorgis, atleta local del equipo de running Zona 3, quien hoy se encuentra frente a uno de los desafíos más importantes de su vida deportiva: competir en los 21K de Buenos Aires en el próximo mes de agosto.
Nacido en la zona rural, Lucas pasó por varios campos hasta instalarse en Lehmann, donde jugó al fútbol en el Club Moreno. Tras vivir tres años en Rafaela, en 2003 tomó una decisión que le cambió la vida: mudarse a San Francisco. «Me vine con mi familia, casado y dos hijos. Me vine a la ciudad de San Francisco, me enamoré de esta ciudad y aquí nos quedamos, hace ya 23 años», recordó con orgullo. Hoy, junto a su esposa Valeria, conforma una gran familia de seis hijos (un varón y cinco nenas), donde la menor de ellas es educada directamente en su hogar mediante literatura bíblica por una elección ligada a su fe.
La relación de Giorgis con el atletismo no nació en la cuna; empezó hace relativamente poco, en 2019, motivado por las charlas de café con sus compañeros de trabajo. Tras varios intentos frustrados y abandonos temporales, el quiebre definitivo llegó en abril de 2025 tras un momento personal muy complejo.
«Tuve un fin de semana difícil, en donde estaba un poquito depresivo, algo frustrado, enojo conmigo mismo, así que salí a correr. Salí a correr, corrí viernes, sábado y domingo y digo, voy a buscar una maratón, me anoto para no parar», confesó Lucas.
Y cumplió. En mayo de 2025 debutó en los 10K de la UTN-Escuela Bilingüe y luego cumplió el sueño de correr la «San Francisco Corre» en octubre. Inmediatamente después, buscó al equipo de running Zona 3 para perfeccionar la técnica, lo que le permitió completar con éxito sus primeros 21K en marzo de este año, en la dura geografía de Villa Carlos Paz.

Para Lucas, correr va mucho más allá de lo físico: «Corro porque me gusta esto de empezar algo y poder terminarlo. Y es un desafío hermoso en cada entrenamiento. El profe me decía, es el mejor antidepresivo que hay, salir a correr».
El próximo objetivo está fijado para agosto, en la media maratón de Buenos Aires, una de las más grandes del continente. «El propósito de la vida es seguir creciendo. Cuando dejamos de crecer, empezamos a morir», reflexionó el atleta.
Sin embargo, los costos de la alta competencia son un freno. Al ser el único sostén económico de su numerosa casa, Lucas debe costear no solo el viaje y la estadía, sino también la inscripción, calzado especial y estudios médicos. Por eso, con el apoyo de sus más de 50 compañeros de equipo, amigos y familiares, lanzó una iniciativa para recaudar fondos.
El próximo domingo 7 de junio realizará una gran venta de pollos asados con ensalada a un valor de 20 mil pesos. Lo recaudado será destinado íntegramente a financiar su viaje para representar a la ciudad. Los pollos serán preparados por un amigo asador y se retirarán en Los Ferros (Caseros 1442).
Los vecinos de San Francisco que deseen encargar su pollo, sumarse como sponsors (colocando su marca en la camiseta de competencia) o realizar una donación directa, pueden comunicarse al teléfono de WhatsApp: 219192. Al enviar el mensaje, se les facilitará un alias bancario apartado exclusivamente para la actividad.
«Mi intención es representar a la ciudad que amo», cerró Lucas en los estudios de Radio Estación, dejando un mensaje final de resiliencia: «Mejor es el final del proyecto que el comienzo. Para terminar hay que comenzar. Muchos hemos comenzado cosas y las hemos dejado a la mitad… sigan trabajando duro por ello, tienen que saber que así se puede llegar al final».
«Noi Soma Piamonteis»: Visitas de lujo, gastronomía «Slow Food» y el recuerdo de Carlo Petrini


