Con más de tres décadas de trabajo, Fabián Negrete es hoy una referencia en San Francisco cuando se habla de carne y gastronomía. Su recorrido comenzó a muy temprana edad y, con el paso del tiempo, fue transformando un emprendimiento familiar en un espacio que combina tradición, cocina y experiencia.
En diálogo con Radio Estación 102.5, Negrete repasó sus inicios: “Con la carnicería empezamos cuando yo tenía 17 años, que yo vine acá al barrio”, recordó. Desde entonces, el negocio fue cambiando de ubicación dentro de la ciudad hasta consolidarse en su actual dirección de calle San Luis 449, donde hoy funcionan tanto Angus ~ carnes como el restaurante El Lugar, fuego & cava.
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El crecimiento no fue casual ni inmediato. A lo largo de los años, el proyecto que lleva junto a Silvia (más conocida como «La Gringa») fue mutando y ampliándose, siempre vinculado a la comida. “Nosotros vinimos al barrio como carnicería, después siempre la comida estuvo cercana a nuestra familia… nos enseñaron a ser anfitriones”, explicó, destacando la influencia de su historia familiar.
Esa identidad se trasladó directamente al concepto actual del negocio. “La idea es que vos te lleves siempre lo mejor, así sea para hacerlo en tu casa o ya hecho, que te lleves la mejor experiencia”, sostuvo.
Esa filosofía se refleja tanto en la atención al público como en la propuesta gastronómica.

El salto hacia el restaurante fue un proceso natural. Primero llegaron las comidas para llevar, con especialidades como el locro o las tradicionales patas flambeadas, y luego los encuentros entre amigos que terminaron evolucionando en un espacio más formal. “Empezamos como pequeñas peñas… después fuimos creciendo y ahí arrancamos como salón de eventos, y más tarde con el restaurante”, contó.
Hoy, el funcionamiento se apoya en un equipo de trabajo dividido en distintas áreas: carnicería, cocina diaria y restaurante. “Gracias a Dios contamos con un equipo muy bueno… así lo manejamos”, destacó Fabián.
Uno de los rasgos distintivos de la propuesta es la constante renovación. El restaurante abre principalmente de jueves a sábado, con una dinámica que combina carta fija y propuestas especiales. “Todas las semanas cambiamos los menús… la idea es que vos vengas y encuentres algo diferente”, explicó. Incluso incorporan noches temáticas, como jornadas de cocina armenia o italiana, que buscan ofrecer experiencias distintas al público local.

A esto se suma una cava con etiquetas seleccionadas, muchas de ellas poco habituales en el circuito comercial. “La idea es que tomes un vino que no encontras generalmente en un supermercado”, señaló.
Más allá de la evolución del negocio, Negrete pone el foco en lo esencial: la relación con los clientes. “Lo más importante que nosotros tenemos son nuestros clientes… siempre brindar lo mejor para que vuelvan y se sientan satisfechos”, afirmó.

Con una trayectoria construida a base de constancia, adaptación e identidad, la historia de Fabián Negrete refleja también el crecimiento de muchos emprendimientos locales: proyectos que nacen desde lo familiar y, con el tiempo, se convierten en puntos de encuentro para toda la comunidad.


