El Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica en la Argentina presentó resultados preliminares. El principal sector vulnerado son las personas trans y travestis que tienen los niveles educativos más bajos y no están empleadas.
La población LGBTNB+ tiene buen nivel educativo, pero presenta peores condiciones de vida que se expresan en el trabajo con altos niveles de desocupación y en la salud con una dependencia del sistema público y altos niveles de estrés, depresión, angustia, miedo o ansiedad. Los datos corresponden a los resultados preliminares del Primer Relevamiento Nacional de Condiciones de Vida de la Diversidad Sexual y Genérica en la Argentina, del que participaron más de 15 mil personas de todo el país.
El principal sector vulnerado dentro de la población LGBTNB+ son las personas trans y travestis que tienen los niveles educativos más bajos con el doble de tasas de desocupación y con poco porcentaje de cobertura de obra social. En momentos electorales donde algunos discursos conservadores y de derecha plantean eliminar la educación y la salud pública, la encuesta, realizada por más de 50 profesionales de diferentes disciplinas de universidades públicas, muestra lo fundamental de la vigencia de estos derechos para garantizar mejores calidades de vida y permitir el acceso al trabajo, al estudio y a una atención médica digna.
Altos niveles de depresión, angustia, miedo y ansiedad
Uno de los resultados más reveladores del relevamiento corresponde a la situación de salud mental que atraviesa la población LGBTNB+ ya que se presentan niveles muy altos de estrés, depresión y angustia, miedo o ansiedad. El 86,5% de gays y el 96,9% de mujeres y feminidades bisexuales reportaron haber tenido estrés en los últimos 12 meses. Por otro lado, la mitad de quienes respondieron la encuesta afirmaron que tuvieron depresión en el último año, alcanzando a uno de cada siete varones y masculinidades trans. Son ellos quienes también mayormente reportan angustia, miedo o ansiedad.
Por otro lado, otro de los resultados revela que casi la mitad de travestis y trans dependen exclusivamente de la cobertura pública de salud. En términos generales, el 47,7% cuenta con obra social, mientras que las personas trans (particularmente feminidades y mujeres trans) y no binaries presentan porcentajes algo inferiores al total.





