La estudiante de 18 años presentó un amparo para cuestionar la decisión del colegio Pía Didoménico de trasladarla a otra institución. Solicitó continuar cursando de manera virtual, rendir las materias pendientes y obtener su título al finalizar el ciclo lectivo.
La alumna de 18 años denunciada por su participación en un episodio de bullying durante un viaje de egresados a Bariloche presentó una acción de amparo ante la Justicia de Catamarca para intentar frenar su desvinculación del colegio Pía Didoménico.
La presentación judicial busca dejar sin efecto la resolución que dispuso su pase compulsivo a otro establecimiento y permitirle completar el último año de la secundaria bajo modalidad virtual.
El planteo fue realizado con el patrocinio del abogado Marcos Dennet e incluye un pedido de medida cautelar urgente para que la joven continúe siendo considerada alumna regular de sexto año, división C, hasta el cierre del ciclo lectivo 2026.
Qué solicita la estudiante
La joven pretende que se suspenda la disposición interna del colegio y que se le permita continuar sus estudios a distancia. También pidió conservar la posibilidad de rendir evaluaciones, recuperatorios y exámenes finales dentro de la misma institución.
Según la presentación, le restan cinco materias para completar la secundaria. Por eso, solicitó que, si aprueba las asignaturas pendientes, el propio establecimiento le entregue el título correspondiente.
El caso tomó repercusión pública luego de que se difundiera un video en el que la estudiante se burlaba de una compañera que había sufrido un episodio de salud mental durante el viaje de egresados. La situación derivó en una denuncia por bullying y difusión de imágenes íntimas, con tres personas imputadas, según la información publicada.
Los argumentos de la defensa
El amparo sostiene que la medida adoptada por el establecimiento vulneró garantías relacionadas con el debido proceso y el derecho de defensa.
Uno de los principales cuestionamientos es que la joven, al ser mayor de edad, no habría sido convocada previamente para realizar un descargo. Según la presentación, la decisión fue comunicada formalmente a sus padres y se tomó durante reuniones institucionales en las que ella no participó.
La defensa también cuestionó que no se hubiera aplicado un procedimiento gradual de sanciones ni se hubiera activado plenamente el Consejo de Convivencia Escolar previsto por la normativa provincial.
Además, planteó una posible diferencia de criterio respecto de otros estudiantes involucrados en el caso. Según el escrito judicial, algunos habrían recibido autorización para continuar sus estudios de manera virtual, mientras que a ella se le dispuso el traslado a otro establecimiento cuando faltaban pocas semanas para terminar el ciclo lectivo.
El abogado también señaló que, hasta el momento de la presentación, no existiría una imputación formal ni una citación judicial que justificara la sanción educativa.
Como parte del pedido cautelar, la estudiante manifestó su disposición a cumplir una serie de condiciones para evitar nuevos conflictos mientras se resuelve la situación.
Entre ellas, se comprometió a no concurrir presencialmente al colegio, no mantener contacto directo ni indirecto con la alumna afectada, no realizar publicaciones en redes sociales vinculadas con el caso y respetar la reserva de identidad de las personas involucradas.
Ahora, la Justicia de Catamarca deberá resolver si concede la medida cautelar y permite que la joven continúe sus estudios a distancia mientras analiza el reclamo de fondo.





