La Loba Capitolina, uno de los símbolos del Centro Cívico de San Francisco, ya no se encuentra en Plaza Italia y su ausencia generó interrogantes entre quienes advirtieron que la escultura había sido retirada. Sin embargo, según explicó a Radio Estación el escultor sanfrancisqueño Damián Bolaño, responsable de su restauración, la pieza original fue retirada del espacio público como parte del proceso previsto para su preservación.
La escultura había sido reinaugurada el pasado 27 de julio, luego de atravesar un complejo trabajo de restauración a raíz de distintos actos de vandalismo. La pieza había sufrido el robo y corte de varias de sus partes, entre ellas la cola, la representación de Rómulo y Remo y una de sus patas delanteras.

Bolaño explicó que, una vez recuperada la estructura, se reconstruyeron los elementos faltantes para devolverle su aspecto original. La intervención incluyó la realización de nuevas piezas en bronce, respetando el material y la técnica con la que había sido confeccionada originalmente en las fundiciones de Rosario mediante el procedimiento conocido como fundición a la cera perdida.
Pero la presencia de la escultura restaurada en Plaza Italia tenía un carácter temporal. Según detalló el artista a este medio, la Loba original fue colocada en su emplazamiento únicamente para el acto de inauguración de la plaza refuncionalizada y posteriormente fue retirada para comenzar una nueva etapa del proyecto.

El objetivo es que la pieza original de bronce deje definitivamente el espacio público y pase a formar parte del patrimonio cultural de San Francisco. Su destino será el Palacio Tampieri, donde quedará bajo resguardo permanente como parte del futuro museo.

Mientras tanto, en Plaza Italia se instalará una réplica de la Loba Capitolina, que será realizada en resina poliéster o resina epoxi. La elección del material responde precisamente a la necesidad de contar con una pieza más sencilla de reponer ante eventuales hechos de vandalismo o nuevos intentos de robo.
La decisión busca, de esta manera, preservar la obra histórica sin quitarle su presencia simbólica al espacio público. La réplica permitirá que Plaza Italia continúe teniendo como protagonista a la tradicional imagen vinculada con la fundación de Roma, mientras que la pieza original quedará protegida de las condiciones y riesgos propios de permanecer en la vía pública.

Bolaño también destacó el carácter particular del monumento dentro de la provincia. Según señaló, San Francisco es una de las pocas localidades del interior cordobés que cuenta con una Loba Capitolina instalada en un espacio público, además de disponer ahora de un lugar específico para su conservación.
La incógnita que había generado su desaparición de Plaza Italia, entonces, tiene una explicación: la Loba que fue restaurada y presentada en julio no fue retirada por un nuevo daño ni desapareció, sino que se encuentra en resguardo mientras avanza el proceso destinado a preservar definitivamente la pieza original y generar su reemplazo para el espacio público.





