El voraz incendio forestal que afecta a la localidad de El Bolsón, en la provincia de Río Negro, continúa avanzando sin control y amenaza con llegar hasta la ciudad.
En medio de una crisis sin precedentes, el intendente Bruno Pogliano calificó la situación como un “caos total” y expresó su desesperación: “Se está quemando todo”, afirmó, visiblemente afectado. El fuego, que comenzó el 31 de enero, ya dejó un muerto, destruyó 120 viviendas y obligó a evacuar a 700 familias de distintas zonas del municipio.
A pesar de los esfuerzos por contener las llamas, el incendio se propaga rápidamente, impulsado por ráfagas de viento de hasta 80 km/h y temperaturas cercanas a los 25°C. Según el último informe oficial, las áreas más afectadas incluyen Cascada Escondida, Las Perlas del Azul y Mallín Ahogado, donde el fuego ha consumido casi 3.000 hectáreas de vegetación.
En un intento por frenar su avance, el número de efectivos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego se incrementó de 10 a 37, y se sumaron brigadistas de la Policía de Buenos Aires, Bariloche y San Luis, alcanzando un total de 32 combatientes.

El acceso a algunas zonas, como Cascada Escondida, se cerró por razones de seguridad, y las autoridades instaron a la población a evitar desplazamientos innecesarios y a mantenerse alejados de las áreas afectadas. Aunque se registraron algunas precipitaciones aisladas, no fueron suficientes para detener la propagación del fuego. Los meteorólogos advierten que la situación podría empeorar en los próximos días, con vientos fuertes y calor que avivarán las llamas.
En un esfuerzo por ayudar a los damnificados, el Polideportivo Municipal fue habilitado como centro de evacuación, y el Gobierno de Río Negro pidió a la población racionalizar el consumo de agua debido a la alta demanda que enfrentan las cuadrillas de emergencia. El Registro Civil de Río Negro también inició un operativo especial para emitir nuevos documentos de identidad a aquellos que perdieron sus papeles en el incendio.
Mientras tanto, las autoridades continúan trabajando incansablemente para contener el avance del fuego, que amenaza con seguir expandiéndose hacia sectores rurales y la ciudad. El Comité de Emergencia Municipal y el gobernador Alberto Weretilneck reforzaron las tareas de combate y coordinación, solicitando el apoyo de Gendarmería Nacional y la Policía de Río Negro para mejorar la seguridad en las rutas de la región.






