Tras el derrumbe que tuvo lugar a mediados del mes de diciembre, el comedor Gula’s aún no pudo abrir sus puertas. En la actualidad, el local afronta arreglos a causa de los daños causados.
En dialogo con Radio Estación 102.5, el propietario Ezequiel Biruk, expresó: «Esta situación me genera tristeza, bronca, porque ya masticamos un poco de todo en este tiempo, y uno lo único que quiere es empezar a trabajar».
En cuanto a la respuesta de la Casa de Córdoba y el gobierno de la provincia, contó que estuvieron en comunicación, se presentaron los papeles y reclamos solicitados y todavía no reciben retribución económica, por lo que los gastos son afrontados de su bolsillo.
En este sentido, admitió que ya puso en venta su motocicleta y, en caso de no mejorar su situación, venderá también su automóvil para pagar los costos.
«No estamos pidiendo plata que no nos corresponde. Queremos que nos den para comprar las herramientas que necesitamos para poner nuestros comercios en condiciones y volver a trabajar», reclamó.
Por su parte, apuntó: «Queremos que se reponga lo que se rompió, porque no fue nuestra culpa que se nos venga arriba una pared de su edificio, que de por si estaba mal hecho».
«No es que nosotros tengamos una solvencia económica para aguantar este tipo de situación, porque es un negocio familiar que lo pusimos trabajando con mi mamá, y es tanto el ingreso de ella, como mía y de los chicos que trabajan acá», indicó.
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