El Conservatorio Superior de Música «Arturo Berutti» presentará Looptopia, un festival que combina música electrónica con géneros como rock, pop, folklore, tango y música académica, en una propuesta que sus organizadores definen como innovadora, participativa y orientada a recuperar el valor de la interpretación en vivo.
El evento será este sábado en el Centro Cultural, desde las 19, y estará bajo techo, por lo que no se suspenderá por lluvia. La entrada tiene un valor de $8.500 a partir de los 12 años y puede adquirirse con estudiantes del profesorado o en puerta.
Misael y Gabriel Lobos, integrantes del equipo organizador y estudiantes del Conservatorio, explicaron que el proyecto surgió desde la materia Producción Artística y se trabajó de forma transversal durante todo el año, involucrando distintas cátedras y espacios del instituto. “Es un trabajo del conservatorio que venimos laburando todo el año”, destacó Misael.
Aunque el proyecto forma parte de una instancia evaluativa institucional, sus creadores remarcan que el público debe vivirlo exclusivamente como un evento recreativo. “Que lo vean como un evento de música electrónica, una fiesta, para ir a disfrutar, para estar tranqui en el centro cultural”, expresó Gabriel. Misael coincidió al aclarar que la idea es que el público “lo vea con ojos de fiesta, de escuchar música, de pasar un lindo rato”.
El eje diferencial de Looptopia es el cruce entre música académica y tendencias electrónicas actuales:
“La propuesta se trata de traer de nuevo lo que se está perdiendo: la música en vivo tocada por instrumentos y los cantantes que no hacen playback. Queremos revivir la labor del músic, pero fusionada con las tendencias del mainstream”, explicaron.
El interés por trabajar la electrónica surgió tras una investigación interna que detectó la escasa presencia del género en proyectos académicos locales. “Pensamos que sería interesante, innovador, llamativo fusionar electrónica con los géneros que se están desarrollando últimamente en el país, mezclado con lo académico, la partitura y lo orgánico”, sostuvo Gabriel. “Para el conservatorio no es lo más común. Nunca se había hecho un proyecto de música electrónica, y eso nos motivó muchísimo”, agregó.
Ambos reconocieron además el rol clave de estudiantes especializados en el género: “Tenemos compañeros muy metidos en el tema, como Emil y Emanuel. Sin ellos el proyecto no hubiera sido lo mismo”, afirmaron.

La jornada tendrá tres etapas:
- 19:00 a 20:00 → DJ set con composiciones propias.
- 20:00 → Conjunto instrumental en vivo, con cuatro canciones iniciales.
- Segunda parte → Suma del coro y otras cátedras, manteniendo la propuesta instrumental.
- Cierre → Retorno a música electrónica con DJs del grupo.
Looptopia está abierto a todas las edades, con acceso gratuito para menores de 12 años.
“Es un evento abierto para todo público, no contiene mensajes que puedan herir sensibilidades”, afirmó Misael, subrayando la participación transversal de estudiantes desde niveles iniciales hasta profesorado.
Ambos músicos relataron que el proyecto modificó sus propios intereses artísticos. Misael explicó: “Últimamente estuve mucho con el folklore, pero con este proyecto me empezó a gustar la música urbana mezclada con electrónica”. Gabriel, por su parte, señaló que su formación viene del rock y el pop, pero que Looptopia lo acercó al tango y a la música académica fusionada con electrónica: “Hay una disponibilidad en nosotros para innovar y también traer lo viejo”.
La diversidad de estilos es tan amplia que incluso hablan de géneros nuevos: “Hay composiciones hechas en programas digitales con instrumentos que nunca se usaron en música académica, y encima le metemos electrónica. Es raro. Ni siquiera nosotros podríamos definirlo”, dijo Gabriel. Ante la dificultad de etiquetar el estilo, Misael resumió: “Yo el nombre que mejor le diría es: música de Looptopia”.
Sobre futuras propuestas, ambos recordaron que el conservatorio renueva proyectos artísticos cada año desde la materia Producción Artística. “Todos los años se hace una propuesta diferente”, explicó Gabriel, mencionando el evento Calidoscopio realizado en ediciones anteriores. “El desafío más difícil es ver qué va a pasar el año que viene, porque sabés que tenés que hacer un evento, pero no sabés qué vas a hacer”.
Misael concluyó destacando la importancia de sostener espacios de presentación: “El conservatorio brinda la oportunidad a los chicos de subirse a escena y mostrar lo que aprendieron”.





