Fosse fue reconocido «por sus innovadoras obras de teatro y su prosa que dan voz a lo indecible», según el fallo de la Academia Sueca.
El escritor y dramaturgo noruego Jon Fosse, cuya obra además de haber sido representada en escenarios de todo el mundo ha sido comparada con la de Henrik Ibsen y Samuel Beckett, resultó ganador del premio Nobel de Literatura de 2023 «por sus innovadoras obras de teatro y su prosa que dan voz a lo indecible», según el fallo anunciado hoy por la Academia Sueca en Estocolmo.
El escritor era hasta ahora uno de los infaltables candidatos recurrentes al Nobel y su nombre había circulado estos días en los rankings de apuestas junto a otros como la china Can Xue, la rusa Liudmila Ulítskaya, el británico Salman Rushdie y el rumano Mirca Cartarescu.
Nacido en Haugesund (Noruega) hace 64 años, Fosse es autor de novelas, cuentos, obras de teatro o libros infantiles y entre sus textos más reconocidos revisten «Trilogía» y «Mañana y tarde», en los que echa mano a un rico universo interior en el que discurre sobre el misticismo, la amistad y el amor más allá incluso de la muerte. El galardonado autor llegó a la escritura desde la música en la adolescencia. El ritmo, precisamente, sigue siendo una de las claves de su obra
«Cuando leo las traducciones de sus versos siempre acabo añadiendo mis notas. Aunque no sé español, he adaptado ‘Bodas de sangre’ y ‘La casa de Bernarda Alba’ usando diccionarios en distintos idiomas. Hay un sonido muy particular en su obra y yo traté de capturar la poesía y el ritmo tan claro de su escritura. Lorca escribe una música literaria parecida a la que yo trato de plasmar», destacó hace un tiempo en una entrevista concedida al periódico El País.
Entre otras particularidades, el dramaturgo fue maestro de Karl Ove Knausgård, el último fenómeno literario de su país. Según relata el propio Knausgård en «Tiene que llover» -el quinto tomo de «Mi Lucha», la serie de novelas que le han convertido en una estrella de rock literaria- fue quien destrozó sus primeros versos.





