El presidente rumano, Nicusor Dan, calificó el presunto complot como una grave violación de la soberanía nacional. La investigación está vinculada a un incendio ocurrido en septiembre y apunta a tres ciudadanos extranjeros, mientras crece la preocupación por una posible expansión de las tensiones derivadas de la guerra en Ucrania.
El presidente de Rumania, Nicusor Dan, condenó un presunto plan de sabotaje atribuido a Rusia y aseguró que representa una amenaza para la soberanía y la seguridad del país, miembro de la OTAN. Sus declaraciones se conocieron luego de que el Servicio Rumano de Inteligencia informara sobre una supuesta red coordinada desde Moscú.
Según las autoridades rumanas, la investigación está relacionada con un incendio ocurrido el 14 de septiembre en el centro del condado de Brasov, que provocó daños en las instalaciones de varias entidades comerciales. Las imágenes difundidas por los servicios de inteligencia muestran a una persona subiendo por la escalera de incendios de un edificio antes de que se iniciara el fuego.
A través de sus redes sociales, Dan condenó cualquier participación de la Federación de Rusia en actos de sabotaje dentro del territorio rumano y sostuvo que este tipo de acciones son inaceptables.
La agencia rumana contra el crimen organizado informó que investiga a tres ciudadanos extranjeros: dos bielorrusos y un ucraniano, todos residentes en países de la Unión Europea, por su presunta vinculación con el incendio.
De acuerdo con el organismo, dos de los sospechosos fueron detenidos en Alemania cuando supuestamente se preparaban para cometer actos similares. En tanto, se emitió una orden de detención europea contra el tercer acusado, localizado en Polonia.
Las autoridades rumanas buscan que los tres investigados sean extraditados al país para continuar con el proceso judicial.
Dan afirmó que el presunto complot forma parte de una “guerra híbrida” que, según denunció, Rusia lleva adelante para debilitar a las democracias europeas. Entre las acciones mencionadas figuran la injerencia electoral, las campañas de desinformación, los ciberataques y los actos de sabotaje.
El Servicio Rumano de Inteligencia advirtió que los indicios obtenidos apuntan a que las presuntas operaciones no estarían limitadas a Rumania. Entre los posibles objetivos mencionados se encuentran instalaciones de fabricación de armas, tanto públicas como privadas, y otros sitios de interés militar e industrial.
El organismo también señaló que durante este año se detectaron otros presuntos intentos contra instalaciones militares internacionales y lugares utilizados para entrenar a las fuerzas armadas ucranianas.
Por su parte, el Ministerio del Interior rumano indicó que las actividades investigadas coincidirían con patrones detectados en otros casos atribuidos a Rusia. El primer ministro, Luca Niculescu, también condenó el supuesto plan y aseguró que las autoridades desmantelaron una red que apuntaba contra la industria de defensa.
En su comunicado, el presidente rumano también responsabilizó a Rusia por una serie de ataques recientes contra embarcaciones civiles en el mar Negro, que habrían provocado al menos tres muertes.
Dan sostuvo que estos hechos no deben considerarse incidentes aislados, sino parte de una campaña coordinada destinada, según su interpretación, a generar divisiones en las sociedades europeas y debilitar su compromiso con la defensa colectiva.
Rusia no se había pronunciado sobre las acusaciones vinculadas con el presunto plan de sabotaje. En ocasiones anteriores, Moscú negó estar organizando operaciones de este tipo contra países europeos.





