El gobierno acelera negociaciones para blindar el veto al financiamiento universitario

06102024diputadoscongresonag

Esta propuesta ya fue comunicada a bloques opositores dispuestos al diálogo, como el PRO, la UCR, Innovación Federal y Hacemos Coalición Federal.

El Gobierno se encuentra en una carrera contra reloj para consolidar el veto de Javier Milei al proyecto de ley de financiamiento universitario, y está dispuesto a negociar la asignación de partidas para las universidades en el Presupuesto 2025. 

Desde la administración libertaria, se indicó que es posible incluir fondos para las casas de estudio en el cálculo de ingresos y egresos del próximo año.

La estrategia del oficialismo es que los temas presupuestarios deben ser abordados exclusivamente en la denominada “ley de leyes”, cuyo debate comenzará el próximo martes en la Cámara de Diputados. En este contexto, el entorno de Luis “Toto” Caputo subraya que el objetivo de un déficit cero es “inquebrantable”.

Desde las filas de La Libertad Avanza se menciona que algunos radicales, como el tucumano Mariano Campero, están alineados con la postura del oficialismo y podrían ser clave para mantener el veto.

En cuanto a la recomposición salarial de los trabajadores docentes y no docentes, que generó tensiones con los sindicatos universitarios, la respuesta del Gobierno es clara: cualquier aumento debe estar acompañado por la identificación del origen de los fondos, siempre que no implique endeudamiento ni emisión monetaria.

Una figura prominente del Parlamento libertario expresó: “A todos les decimos lo mismo: si nos dicen de dónde sale la plata, podemos hablar”.

Pese a las tensiones, la administración de Milei está explorando cómo poner fin al conflicto con los sindicalistas de la educación, especialmente tras la masiva marcha del último miércoles, que aunque inicialmente fue descalificada por el oficialismo como “opositora”, sirvió como un llamado de atención.

Para abordar la recomposición salarial, el Gobierno está considerando recortar partidas del presupuesto del Ministerio de Salud o de obras públicas. Se sugiere una propuesta que contempla un aumento del 6,8% en octubre y un 20% adicional como compensación por la diferencia entre la inflación de 2024 y los aumentos paritarios.

Este último podría pagarse en diciembre y será presentado en la próxima mesa de negociación entre las autoridades del Ministerio de Capital Humano y los gremialistas.

Además, se plantea la posibilidad de que los salarios de los docentes y no docentes estén indexados a la inflación en el futuro. Los sindicatos manifestaron su deseo de dialogar rápidamente con los miembros de la cartera de Sandra Pettovello, pero insisten en que el incremento salarial debería ser del 40%, mostrando disposición a aceptar pagos en cuotas.

Dentro del ámbito sindical, existen críticas hacia la comunicación del Gobierno, señalando diferencias en la actitud de los funcionarios: mientras Alejandro Álvarez es visto como frontal y directo, Carlos Torrendell es considerado más evasivo. “El Galleguito por lo menos va de frente, el otro es un charlatán de feria, promete y no cumple”, expresan algunos referentes sindicales.

Con un panorama de tensiones y negociaciones en curso, el Gobierno busca equilibrar las demandas del sector educativo con sus objetivos fiscales, mientras la comunidad universitaria espera definiciones concretas sobre su financiamiento y salario.

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