La rápida incorporación de la inteligencia artificial está transformando el mercado laboral chino y genera incertidumbre entre trabajadores de distintos sectores. Programadores, traductores y empleados de tareas manuales enfrentan despidos, reducción de salarios y la necesidad de adaptarse a nuevas formas de trabajo.
La expansión de la inteligencia artificial (IA) en China está generando preocupación entre los trabajadores, especialmente por el riesgo de que algunas tareas puedan ser automatizadas. La situación ya comenzó a reflejarse en distintos sectores, con despidos y cambios en las condiciones laborales.
Uno de los casos es el de Fei Zhaojun, un programador de Beijing que fue despedido junto a otros 160 trabajadores luego de que su empresa comenzara a evaluar el potencial de la IA para reemplazar determinadas tareas. El episodio refleja una tendencia que se repite cada vez con mayor frecuencia en la industria tecnológica.
La incorporación de estas herramientas alcanza también a otras actividades. Traductores, trabajadores de la industria y empleados vinculados a tareas manuales enfrentan cambios en sus puestos de trabajo, mientras las empresas buscan aprovechar las nuevas tecnologías para reducir costos y aumentar la productividad.
Según datos citados por el informe, el uso de modelos de inteligencia artificial en el sector industrial pasó del 9,6% al 47,5% en apenas un año, de acuerdo con IDC. La expansión también comienza a modificar las expectativas de los jóvenes respecto de determinadas carreras universitarias, especialmente aquellas relacionadas con los idiomas.
En el sector de la programación, algunos trabajadores reconocen que la IA ya puede realizar una parte importante de las tareas que anteriormente requerían personal especializado. Esto genera una creciente necesidad de capacitación y reconversión laboral para quienes buscan mantenerse dentro del mercado.
La transformación también alcanza a los trabajos vinculados con la logística. El desarrollo de robots humanoides capaces de clasificar paquetes y realizar tareas simples plantea interrogantes sobre el futuro de millones de trabajadores dedicados al reparto y otras actividades operativas.
Al mismo tiempo, la inteligencia artificial generativa comenzó a modificar la producción de contenidos. La cantidad de series de videos cortos producidas en China registró una fuerte reducción, en un contexto donde las herramientas automatizadas permiten generar contenido con mayor rapidez.
La Organización Internacional del Trabajo también advirtió sobre el impacto desigual de la automatización. Las mujeres aparecen entre los grupos con mayor exposición al riesgo de reemplazo debido a su presencia en actividades que pueden ser más susceptibles de ser automatizadas.
Frente a este escenario, el gobierno chino impulsa la iniciativa “IA Plus”, destinada a incorporar inteligencia artificial en diferentes sectores de la economía y fortalecer la posición del país frente a Estados Unidos en la competencia tecnológica.
Sin embargo, el avance tecnológico ocurre en medio de un mercado laboral marcado por la incertidumbre. Mientras el desempleo urbano ronda el 5%, el desempleo juvenil continúa siendo una de las principales preocupaciones económicas del país.
Para algunos especialistas, la automatización también podría convertirse a largo plazo en una respuesta frente al envejecimiento de la población y la reducción de la fuerza laboral. Mientras tanto, numerosos trabajadores comenzaron a utilizar la propia IA como una herramienta para reinventarse, capacitarse y buscar nuevas oportunidades laborales.
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