El mandatario recordó que la obra fue impulsada durante su gestión como intendente con el objetivo de dotar a la ciudad de una infraestructura capaz de albergar grandes eventos deportivos, culturales y sociales, algo que —según afirmó— “se superó largamente las expectativas” con el paso del tiempo.
En ese sentido, enumeró la realización de competencias nacionales de básquet, vóley, pádel y arquería, además de ferias y shows, posicionando a San Francisco como una “verdadera ciudad de eventos”.
Llaryora también destacó la continuidad del proyecto a lo largo de las gestiones posteriores, señalando que el espacio cuenta hoy con capacidad, adaptabilidad, acústica de primer nivel y equipamiento acorde a grandes ciudades, lo que permitió potenciar su uso y proyección.
Finalmente, subrayó que, pese a los debates iniciales, el Superdomo logró consolidarse y “generar un movimiento en la economía de eventos que ya amortizó largamente la inversión”, valorando su impacto en el desarrollo local y la comunidad.