Eliana Serrano, de mamá a profesora: un ejemplo de fortaleza

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En un rincón del país, donde la fuerza de una madre y la valentía de un niño se entrelazan, surge la inspiradora historia de Eliana Serrano, mamá de Benjamín Druetta, un niño que a sus tres años fue diagnosticado con una grave enfermedad y que hoy, a sus nueve, disfruta de una vida plena.

Esta es una historia de superación, amor y segundas oportunidades.

Eliana, recientemente graduada como profesora de educación primaria, compartió con Radio Estación 102.5 cómo los desafíos que vivió con Benjamín moldearon su camino hacia la docencia.

«Nunca había pensado en estudiar esto», confiesa con una sonrisa. Pero fue el ejemplo de una maestra domiciliaria que asistía a su hijo en plena lucha contra la enfermedad lo que plantó en ella una semilla. «Ella siempre me decía: ‘¡Qué buena docente serías!’. Y aunque lo tomaba como un comentario más, años después me animé«.

Benjamín, quien enfrentó 25 internaciones prolongadas en su infancia, marcó profundamente la vida de su madre. Tras superar las etapas más críticas de su tratamiento, Eliana encontró el valor para pensar en su propio futuro.

«Pensé: ¿Por qué no? Ya había dedicado más de 15 años exclusivamente a mis hijos, era momento de apostar por mí«, expresó.

Con el apoyo de sus tres hijos, Eliana ingresó en 2021 al profesorado de educación primaria. Su travesía no fue fácil. «Hubo momentos en los que quise dejar, me parecía eterno. Pero siempre estaban mis compañeras y mi familia para recordarme que podía». Ahora, además de ejercer como profesora primaria, cursa el profesorado de educación inicial.

«Descubrí que la docencia me encanta», confiesa emocionada, recordando sus prácticas. «Cuando entraba al aula y los niños me recibían con tanto amor, me di cuenta de lo mágica que es esta profesión«.

Mientras Eliana avanzaba en su carrera, Benjamín, ahora un preadolescente, lograba hitos que parecían imposibles hace años.

Uno de los momentos más emotivos ocurrió el día de su noveno cumpleaños. «Aprendió a andar en bicicleta. Puede parecer algo simple, pero para él fue un logro enorme después de todo lo que vivió«, relata.

A pesar de los temores residuales por su experiencia médica, Benja lleva una vida normal. «Está en cuarto grado, tiene su grupo de amigos y sigue con controles anuales hasta los 10 años. Pero verlo crecer y disfrutar sus logros es un regalo«, comentó llena de orgullo.

Hoy, Eliana no solo es un ejemplo para sus hijos, sino para quienes enfrentan dificultades similares. «A quienes están en una situación como la que viví, les diría que no duden en apostar por sus sueños. Es un pequeño cambio personal que también impacta a quienes nos rodean. La docencia es mágica porque permite construir aprendizaje con amor y respeto, y eso no tiene precio».

Eliana y Benjamín son el vivo ejemplo de que incluso en los momentos más oscuros, siempre hay espacio para la resiliencia y el crecimiento.

Una historia que no solo inspira, sino que nos recuerda la importancia de no bajar los brazos.

https://youtu.be/caCEy1NM7M8

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