Estas no son tetas redondas, duras y brillantes como las que se ven en televisión. Son tetas de diferentes tamaños y formas. Son tetas libres de mujeres que bailan, que saltan, que revolean sus remeras, que cantan y se abrazan.
Lo hacen en circulo en medio frente al Patio Olmos, mientras otras mujeres y hombres construyen una barrera con carteles y banderas para cuidarlas de las miradas intimidantes y oportunistas.
En Córdoba unas cuatrocientos personas, la mayoría mujeres jóvenes, se sumaron al tetazo convocado en distintas ciudades del país.
“Amo a mi cuerpo y no tengo ningún problema con él. Creo en la libertad, en el amor y tengo una hija mujer que espero pueda seguir manifestando por sus derechos como yo sigo luchando por los míos”, dice Guadalupe Mahieu de 26 años con su hija en brazos.
Kuna tiene 16 años, es varón vino a la protesta sin remera y se pintó un corpiño rojo: “Porque nosotros podemos y ellas no, somos lo mismo”, dice. Está con su amiga Martina que a sus 16 años está cansada de que los hombres le miren las tetas cuando anda por la calle.Ahora se siente cómoda y libre porque está con otras mujeres reclamando por el derecho a decidir sobre sus cuerpos.
“Les molesta la teta que no pueden vender”, dice uno de los carteles. “El patriarcado no me viste, ni me desviste”, se lee sobre el cuerpo de una de las primeras en animarse al tetazo.
“Estamos acá y somos muchas, pero vamos a ser más el 8 de marzo para decirle basta a la violencia de género”, dijo megáfono en mano Ayelén Altamirano del colectivo Mala Junta. Esa será la próxima cita: el paro internacional de mujeres.
Carlos Paz. Un centenar de personas se reunieron en la Plaza del Avión convocadas por el Colectivo de Mujeres Ni Una Menos de esa localidad serrana en donde también se reclamo por la aprobación del proyecto de Emergencia en Violencia de Género y la denuncia por los tres casos de abuso que hubo en el mes de enero.
Buenos Aires. En otras ciudades del país hubo manifestaciones similares. La más numerosa fue la que tuvo lugar en el obelisco porteño.
“Queremos que se tire abajo la construcción violenta que existe sobre el cuerpo de la mujer.
Lo que pasó en Necochea fue un disparador para que se tome conciencia y se deje de tomar a la mujer como un objeto”, dijo Lola Cufré, una de las organizadoras de la protesta, que fue convocada por organizaciones feministas agrupadas en el colectivo “Agitaciones Contra el Acoso Callejero”.

“Pareciera que si salís en tetas en una publicidad, en una revista o en el programa de (el conductor de TV Marcelo) Tinelli está todo bien, pero si ves a una mujer disfrutando de su cuerpo en una playa, está todo mal y te mandan a la Policía”, dijo una de las mujeres que estuvo en la marcha.
“Yo estaba dispuesta a sacarme la remera, pero no tengo ganas de aparecer desnuda en el celular de un desconocido. Me duele que se desvirtúe así esta movida que representa tanto para nosotras”, agregó otra de las manifestantes en relación con los curiosos que se acercaron sólo a filmar con sus teléfonos.




