Al cierre de su visita de cuatro días a Mongolia, el pontífice cuestionó a las naciones que «invierten en la ilusoria potencia de los armamentos».
El papa Francisco criticó este domingo a los países que «invierten en la ilusoria potencia de los armamentos», al inaugurar en Ulán Bator un centro de acogida a personas sin recursos en la última actividad de su visita de cuatro días a Mongolia.
«El verdadero progreso de las naciones, en efecto, no se mide en base a la riqueza económica ni mucho menos a los que invierten en la ilusoria potencia de los armamentos, sino a la capacidad de hacerse cargo de la salud, la educación y el crecimiento integral de la gente», planteó el pontífice al inaugurar una casa de misioneros dedicada a hospedar personas sin recursos.
A lo largo de su pontificado, el Papa ha criticado el gasto en armamento mundial que, según planteó, podría usarse para cubrir las necesidades alimentarias de millones de personas.
Para el Papa, «es además un hecho que, también en las sociedades altamente tecnologizadas y con un elevado nivel de vida, el sistema de previsión social por sí solo no es suficiente para suministrar todos los servicios a los ciudadanos, si no hay adicionalmente grupos de voluntarios y voluntarias que dediquen tiempo, capacidad y recursos por amor a los demás».
Tras cuatro días en Mongolia, Francisco llegará a Roma este lunes a las 17.20 locales (12.20 de Argentina), tras once horas de vuelo.





