Desde las 21 horas, el conjunto dirigido por Mauro Silvestre recibirá en el Superdomo a Náutico Avellaneda de Rosario, en el marco del séptimo weekend de la fase regular.
San Isidro atraviesa un presente auspicioso, especialmente cuando juega en casa. El Superdomo se transformó en un escenario clave para las “santas”, que allí mantienen un registro perfecto: cuatro presentaciones, cuatro victorias y ningún set concedido. Una estadística que refleja autoridad y regularidad ante su público.
En su última presentación, San Isidro mostró solidez al imponerse en sets corridos frente a Vélez y Ferro, resultados que le permitieron afianzarse en la tabla y ganar confianza de cara a lo que viene. Actualmente ocupa el séptimo puesto con 15 puntos, aunque con un detalle no menor: es el equipo con menor cantidad de partidos disputados hasta el momento, por lo que cuenta con margen concreto para seguir escalando posiciones.
Del otro lado de la red estará Náutico Avellaneda, que llega con la urgencia de sumar para mejorar su panorama en el campeonato. El conjunto rosarino acumula 7 unidades en nueve encuentros, producto de dos triunfos y siete caídas.
Con el impulso de su invicto como local y la posibilidad de acercarse a los puestos de vanguardia, San Isidro buscará prolongar su buen momento y hacer del Superdomo, una vez más, el escenario de una nueva celebración ante su gente.





