El cineasta canadiense aseguró que «era demasiado experimental». El director también es ingeniero, explorador marino y buzo, además realizó una expedición en un sumergible para llegar al abismo Challenger.
El cineasta canadiense James Cameron, director de la película «Titanic» aseguró que la expedición del submarino «Titan», en la que murieron cinco personas, era «demasiado experimental» y remarcó que «las advertencias fueron ignoradas».
Cameron, que también es ingeniero, explorador marino y miembro de la comunidad de buceo, se refirió al desenlace que tuvo el sumergible, el cual -según afirmó su dueña- fallecieron los cinco tripulantes que se encontraban a bordo.
Además, la Guardia Costera informó que se habían encontrado unos «escombros» cerca del Titanic que resultaron ser cinco piezas del submarino Titan del OceanGate, lo que significa que lo más probable es que la nave haya sufrido una «implosión catastrófica» y causó la muerte de los pasajeros.
Cameron viajó en 2012 a través de un sumergible de inmersión profunda para llegar al abismo Challenger, en el extremo sur de la fosa de las Marianas, el punto más profundo del océano.
En diálogo con ABC News, afirmó que se llevaba tiempo advirtiendo a la compañía de los riesgos: «Varios de los miembros principales de la comunidad de ingeniería de inmersión profunda incluso escribieron cartas a la compañía diciendo que lo que estaban haciendo era demasiado experimental».
En 2018, cuando el proyecto estaba en marcha, el comité de vehículos submarinos tripulados de la Marine Technology Society le había expresado su «preocupación unánime» al CEO del OceanGate y piloto del Titan, Stockton Rush.
Además, confesó que la muerte de uno de los miembros del submarino, Paul-Henri Nargeolet, le chocó por completo porque lo conocía desde hace 25 años.





