El juez de Rafaela rechazó la prisión preventiva solicitada por la Fiscalía tras confirmarse que la sustancia vertida fue Clonazepam. Para la defensa se trató de una «broma de mal gusto».
Durante una audiencia de medidas cautelares llevada a cabo este miércoles en los Tribunales de Rafaela, la Justicia dispuso la libertad del hombre que había sido detenido por volcar un psicotrópico en el mate de su compañero de trabajo en una empresa de la región.
El juez de Investigación Penal Preparatoria (I.P.P.), Gustavo Bumaguin, dictaminó la liberación de Marcos Vale (56), con domicilio en San Francisco, quien se encontraba imputado por lesiones leves dolosas. De esta manera, el magistrado desestimó el pedido de prisión preventiva que había impulsado la acusación.

Una disputa de taller y una cámara clave
El episodio aconteció el pasado 6 de agosto a las 7:55 en una metalúrgica de la ciudad de Frontera. De acuerdo a la reconstrucción presentada por el fiscal del caso, Pedro Machado, el imputado aprovechó una ausencia de tan solo cinco minutos por parte de la víctima para manipular el recipiente de su mate.
Al retornar y tomar un sorbo, el trabajador advirtió de inmediato un sabor y olor anómalos. Segundos después comenzó a padecer un fuerte malestar acompañado por náuseas, confusión y seria dificultad para hablar —cuadro que los presentes describieron con síntomas semejantes a los de un ACV—. A raíz del cuadro, debió ser internado de urgencia en un sanatorio de San Francisco, recibiendo el alta médica al día siguiente.
Según la información, una cámara de seguridad del propio taller resultó clave al registrar el instante exacto en que el acusado se acercó al puesto de trabajo de la víctima y realizó ademanes sospechosos sobre el mate. Posteriormente, en un allanamiento en la vivienda del sospechoso, personal policial secuestró un gotero con Clonazepam al 25%. Las pericias iniciales señalan que el trasfondo del conflicto se habría originado por diferencias salariales.
Tensión en la audiencia: ¿Premeditación o broma?
Durante la jornada, las partes expusieron posturas contrapuestas sobre la gravedad de lo ocurrido:
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La postura de la Fiscalía: El fiscal Machado solicitó la prisión preventiva sin plazos al considerar que se trató de un hecho premeditado con un «peligro potencial gravísimo», especialmente por el riesgo operacional que implica el manejo de maquinaria pesada dentro de una fábrica. Con esta calificación, estimó una pena en expectativa de 6 meses a 2 años de prisión efectiva.
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El planteo de la Defensa: Por su parte, la defensa técnica argumentó que el episodio se encuadró en una «broma de mal gusto« motivada por celos profesionales, y remarcó que el informe de la médica forense constató que la víctima no presentó lesiones persistentes ni corrió riesgo de vida.
De intento de homicidio a lesiones leves: giro en una causa de Frontera





