El pasado noviembre concluyó formalmente el ciclo de capacitación sobre Conservación del Patrimonio Cultural, Histórico y Arquitectónico en la ciudad de San Francisco.
Se trató de una iniciativa de formación técnica y comunitaria que dejó una marca significativa en la gestión de los bienes culturales del departamento San Justo. Este programa, dictado por especialistas de la Agencia Córdoba Cultura y coordinado junto a la Escuela Superior de Bellas Artes “Dr. Raúl Villafañe” y el Archivo Gráfico y Museo Histórico, permitió la gestación de diversos proyectos de intervención y diagnóstico.
Durante este mes de enero, Radio Estación 102.5 difunde detalladamente cada uno de los 18 trabajos realizados por los alumnos durante el ciclo.
Hoy destacamos el estudio dedicado al legado de los bienes pertenecientes a la Escuela Normal Superior “Dr. Nicolás Avellaneda”.
El proyecto es desarrollado de manera colectiva por un equipo interdisciplinario que articula saberes vinculados a la arquitectura, la historia, la gestión cultural y la preservación del patrimonio. A diferencia de otros proyectos, este trabajo se organizó en comisiones específicas, cada una responsable de un bien de estudio definido:
- 1.ª Comisión – Arquitectura de las Salas “Pascual B. Sosa” y “Rosalía Pubill” / Autores: Laura Ferrero y Daniel Lario.
- 2.ª Comisión – Obras pictóricas del artista Rubén Canelo / Autores: Ana Ameri y Laura Vaca.
- 3.ª Comisión – Fondo bibliográfico y archivo audiovisual / Autores: Julia Noemí Ryser y María Soledad Villarreal.

El edificio de la Escuela Normal
El edificio de la Escuela Normal Superior “Dr. Nicolás Avellaneda” es mucho más que una estructura funcional destinada a la enseñanza; es un testimonio material de la consolidación del Estado Nacional y su proyecto educativo en el interior del país.
Inaugurado en mayo de 1934, su diseño original fue obra del arquitecto Pelayo Sainz, quien fuera director del Ministerio de Obras Públicas de la Nación (M.O.P.). La arquitectura de la escuela se inscribe en la corriente neocolonial, un estilo que el Estado interventor de la década de 1930 promovió activamente como una forma de buscar una identidad visual propia, distanciada de los modelos academicistas europeos y volcada hacia una reinterpretación de las raíces hispanoamericanas.


La fachada total del edificio es una puesta en evidencia del gusto de Sainz por las construcciones de neto corte colonial, donde se destacan elementos ornamentales, arquerías y una volumetría que impone su presencia en la trama urbana de San Francisco.
La construcción no fue un hecho fortuito, sino el resultado de gestiones que se remontan a 1912, bajo la presidencia de Roque Sáenz Peña, y que tuvieron en Gerónimo del Barco a su principal impulsor. En 1915, la «Superioridad» otorgó la manzana que hoy ocupa la escuela en la calle Rivadavia al 600, aunque el proceso de construcción y posterior traslado se extendió hasta 1934.
La importancia del edificio fue refrendada por diversos niveles del Estado, lo que le otorga un marco de protección legal indispensable para su supervivencia.

- Nivel Municipal: Declarada Patrimonio Arquitectónico, Histórico y Social mediante la Ordenanza Nº 6776 en agosto de 2016.
- Nivel Provincial: Designada como Monumento Histórico Provincialpor el Decreto N° 1896 del Poder Ejecutivo Provincial en 2017, a instancias de la Agencia Córdoba Cultura.
- Nivel Nacional: Existen proyectos de ley para su declaración como Monumento Histórico Nacional, reconociendo que las escuelas normales son la «piedra angular del sistema educativo nacional».
Las salas «Pascual Bailón Sosa» y «Rosalía Pubill»
El proyecto de valoración patrimonial centró una de sus líneas de investigación en el ala sur de la planta baja, específicamente en dos aulas con una carga histórica excepcional: las salas que llevan los nombres de Pascual Bailón Sosa y Rosalía Pubill, analizadas por Laura Ferrero y Daniel Lario.
Estos espacios experimentaron cambios funcionales que reflejan las tensiones entre la necesidad de modernización educativa y la preservación del mobiliario original.

La Sala Nº 1, «Pascual Bailón Sosa», tiene un origen funcional como Gabinete de Ciencias Naturales. En su interior, albergaba una colección científica que incluía animales disecados y elementos técnicos de física y química, fundamentales para la pedagogía experimental de principios del siglo XX. No obstante, durante la gestión de la directora Josefa Gribaudo de Machieraldo (1991-2000), el espacio fue reacondicionado para funcionar exclusivamente como aula debido a la creciente demanda de matrícula, lo que conllevó el desarmado de su mobiliario histórico.
La Sala Nº 2, «Rosalía Pubill», mantuvo históricamente su función como aula, conservando una relación de simetría arquitectónica con la Sala 1. Ambos espacios forman parte de un mismo bloque ubicado en la esquina de Rivadavia y Gerónimo del Barco.
Patologías edilicias y diagnóstico de riesgo
El relevamiento de Ferrero y Lario muestra que las dos salas presentan un avanzado estado de deterioro, tanto en su envolvente interna como externa. Las patologías detectadas incluyen:
- Grietas estructurales y superficiales: Manifestaciones de asentamientos o fatiga de materiales en las paredes de carga.
- Humedad y filtraciones: El estado del techo y las cornisas permitió la entrada de agua, degradando los revoques y la pintura.
- Vandalismo y contaminación visual: Presencia de grafitis e inscripciones en las paredes externas que afectan la integridad estética del estilo neocolonial.

Ante este escenario, el plan de conservación propuesto por la comisión sugiere iniciar trámites urgentes ante la Agencia Córdoba Cultura para obtener asistencia técnica especializada en la restauración de la fachada y la consolidación estructural de estas dos salas.
Las obras pictóricas de Rubén Canelo
El patrimonio de la Escuela Normal excede lo arquitectónico para adentrarse en el campo de las artes visuales. Una de las colecciones más valiosas es la que reúne obras del artista local Rubén Canelo (1929-2010). Canelo fue un artista de formación internacional, discípulo de figuras de la talla de Lino Spilimbergo en composición y de David Alfaro Siqueiros en pintura mural en México.
Dentro del relevamiento realizado por Ana Ameri y Laura Vaca, se destaca la obra «El Santo de Asís», datada en 1999. Esta pieza es un ejemplo de la madurez técnica de Canelo, donde el manejo de la luz y el color dialoga con una temática profundamente arraigada en la identidad de San Francisco.

Sin embargo, el diagnóstico de esta y otras piezas encendió las alarmas sobre su estado de conservación preventiva:
- Fuerza física: el factor humano y la manipulación inadecuada de las obras constituyen una de las principales causas de deterioro, generando roturas y deformaciones en los soportes.
- Radiación lumínica: la exposición directa y prolongada a la luz solar provoca el desvanecimiento de los pigmentos y la consecuente pérdida de saturación cromática, afectando la lectura visual de las piezas.
- Falta de documentación: la disociación y pérdida de información vinculada a las obras deriva en la pérdida de su contexto biográfico y técnico, dificultando su correcta interpretación y conservación.


El plan de conservación diseñado para estas obras incluye su reubicación en espacios con condiciones controladas de luminosidad y humedad, además de la implementación de un programa de difusión que ponga en valor el «capital simbólico» de Canelo, integrando su biografía y legado en los contenidos de educación artística de la institución.
La colección Newton y el archivo documental
Uno de los tesoros mejor guardados de la Escuela Normal es el fondo bibliográfico y el archivo audiovisual. En este ámbito, la figura de Cecil Elsdale Newton, segundo director de la escuela y de origen inglés, adquiere una relevancia casi legendaria.
Newton no solo fue un educador de una rectitud moral intachable, sino un intelectual que trajo consigo una biblioteca privada que hoy constituye una «joya invaluable» para la ciudad. Esta colección es objeto de estudio por alumnos de la Tecnicatura en Bibliotecología, quienes trabajan en su recuperación y revalorización.
La Colección Newton está integrada por 365 libros escritos en cinco idiomas, cubriendo áreas como matemática, álgebra, astronomía y literatura.

Más allá de lo académico, la figura de Newton permanece en el imaginario colectivo a través de relatos de «fantasmas» y apariciones en la planta alta del edificio donde habitó, lo que añade una capa de patrimonio inmaterial y folklore urbano a la historia institucional.

En tanto, el archivo audiovisual de la escuela documenta la historia escolar a través de décadas de registros fotográficos. Estas imágenes resguardan la identidad de generaciones de alumnos y docentes que pasaron por las aulas de la «formadora de formadores». No obstante, el diagnóstico realizado por Julia Ryser y María Soledad Villarreal indica que el material se encuentra en riesgo debido a condiciones de almacenamiento inadecuadas.

El plan de conservación para archivos y bibliotecas propone, en primer lugar, una adecuada gestión de espacio, manteniendo la colección lejos de la luz directa y de techos con filtraciones. En cuanto al mobiliario técnico, se plantea el cambio de estanterías y el uso de cajas de conservación más pequeñas. La organización técnica se orienta a inventariar, clasificar y documentar cada unidad bibliográfica. Finalmente, en relación con el acceso y la preservación, se prevé la digitalización sistemática para evitar la manipulación del material original.
Sinergia institucional: ESBA, Archivo Gráfico y Agencia Córdoba Cultura
El desarrollo de estos proyectos fue posible gracias a la colaboración de tres instituciones clave. La Escuela de Bellas Artes «Dr. Raúl Villafañe» (ESBA) actuó como la sede y el motor pedagógico del curso, reafirmando su compromiso con la formación de ciudadanos capaces de intervenir creativamente en su realidad. Por su parte, el Archivo Gráfico y Museo Histórico de la Ciudad de San Francisco aportó el acervo documental y la experiencia en investigación que permitieron sustentar históricamente cada propuesta.
La Agencia Córdoba Cultura, a través de sus especialistas, proporcionó el marco metodológico necesario para que los trabajos finales no fueran solo investigaciones teóricas, sino planes de acción viables. Esta articulación demuestra que la conservación del patrimonio es una responsabilidad compartida que requiere del saber técnico, el apoyo político y el interés de la comunidad.

Perspectivas futuras sobre la conservación de cada bien destacado perteneciente a la Escuela Normal
La labor realizada por los equipos de trabajo en la Escuela Normal Superior Dr. Nicolás Avellaneda demuestra que la conservación del patrimonio es una tarea de gestión continua que requiere tanto de rigor científico como de apoyo institucional.
La integración de los planes de conservación en la vida cotidiana de la escuela es fundamental para garantizar que el edificio y sus colecciones sobrevivan al paso del tiempo.
El desafío para el año 2026 será convertir estas propuestas académicas en políticas públicas efectivas.
El patrimonio de la Escuela Normal es el espejo de la historia de San Francisco. La educación y la preservación caminan juntas en este edificio centenario que, día tras día, sigue cumpliendo su misión de formar ciudadanos conscientes de su historia y su cultura.
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