Lucas Ringelstein: el músico que encontró en San Francisco su lugar en el folklore

Ringelstein

Oriundo de Brinkmann, encontró en la pandemia su primer contacto con la guitarra y, a partir de un aprendizaje autodidacta, fue construyendo un camino dentro del folklore

La historia de Lucas Ringelstein refleja el recorrido de muchos jóvenes que descubrieron en la música una forma de expresión durante la pandemia, pero que en su caso se transformó en un camino de vida. Nacido en Brinkmann, el músico dialogó con Radio Estación y repasó sus inicios con la guitarra, su evolución autodidacta y su fuerte vínculo con el folklore, género que hoy considera central en su vida.

“Arranqué a tocar la guitarra en pandemia, de forma autodidacta, con YouTube, tocando las canciones que me gustaban”, contó. En su casa había una guitarra vieja que pertenecía a su abuelo y que “nadie usaba, era más de decoración que otra cosa”. Ese instrumento terminó siendo el punto de partida: “La pandemia nos pegó fuerte y uno necesitaba despejar la cabeza. Empecé de a poco, fue áspero el camino, pero le metí para adelante”.

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En sus primeros pasos, interpretaba canciones populares, pero con el tiempo el folklore se volvió su principal inspiración: “Al principio tocaba Abel Pintos y temas conocidos, pero después me empezó a gustar muchísimo el folklore. Hoy no veo mi vida sin el folklore”. Incluso decidió formarse más y se sumó a la Escuela Municipal de Folklore, donde aprende malambo, bombo legüero y danza.

Ringelstein también destacó el aprendizaje en peñas y encuentros: “En Jesús María aprendí muchísimo, más que con profesores. Ver a gente tocar así, tan natural, es increíble”.

En este sentido, destacó la importancia del festival más allá de los números musicales, sino que dándole especial relevancia a la comunidad que se genera allí en los campings. «Este año éramos como cuatro guitarras, cinco bombos, después aparecían acordeones. Es tremendo. Quedás en el medio, cantés bien o cantés mal, quedás siempre en el medio», dijo.

Actualmente integra el grupo “Cuatro Huellas”, con el que se prepara para presentarse en distintas peñas.

Finalmente, remarcó su vínculo con San Francisco: «Fue la ciudad que me vio nacer musicalmente, me encantaría hacerme conocido acá. Es el lugar en donde por primera vez que canté en una plaza y conocí gente del ambiente».

Y, a modo de conclusión, analizó: «Hay muchísimo folklore acá. Siempre lo digo, San Francisco es lo suficientemente grande como para que tengas todo, pero lo suficientemente chica como para decir que tiene alma de pueblo, y eso es lo que mantiene vivo el folklore en la ciudad”.

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