Los doctores Leandro Lamberti y María José Caro, médicos de cabecera de PAMI en San Francisco, detallaron los motivos del paro de 72 horas que finaliza hoy. Denuncian que la nueva resolución los deja con una caída real de ingresos de hasta el 50 % y advierten que la situación es insostenible.
En una charla exclusiva con Radio Estación 102.5, los doctores Leandro Lamberti y María José Caro explicaron la grave situación que atraviesan los médicos de PAMI en San Francisco y en todo el país.
“Veníamos con un atraso de tres años. Las consultas y la cápita estaban congeladas desde diciembre de 2023”, detallaron. El sistema anterior era mixto, se pagaba aproximadamente 945 pesos por paciente más el valor de cada consulta (entre 5.600 y 6.000 pesos en promedio, y 11.000 pesos la primera consulta del año).
La semana pasada recibieron de manera inconsulta una resolución que cambió todo: se eliminaron los pagos por consultas y se pasó a un sistema únicamente capitado, elevando el valor por paciente a 2.100 pesos. “Nos dijeron que era un aumento del 110 %, pero en la práctica implica una disminución de más del 50 % de lo que facturábamos”, afirmaron los profesionales.
Los médicos aclararon que, con este nuevo esquema, da igual si un paciente consulta una, tres o diez veces al mes, el pago mensual sigue siendo fijo de 2.100 pesos por persona. “Es como si cualquier trabajador fuera a pedir un aumento y le respondieran que le bajan el 50 % porque no hay plata”, graficaron.
Ante esta medida, los médicos de cabecera de PAMI decidieron de forma coordinada (a través de grupos de WhatsApp, ya que no están agremiados) un paro de 72 horas que finaliza hoy. “No dejamos a nadie en banda, las urgencias y las guardias siguen funcionando”, aseguraron.
Hoy a las 11 de la mañana tienen una reunión con el director local de PAMI, doctor Vega, para intentar abrir un diálogo. “Hasta ahora no hubo ninguna respuesta oficial ni extraoficial”, indicaron.
Los profesionales reconocieron la dificultad que atraviesan sus pacientes, en su mayoría jubilados de la mínima, pero advirtieron que seguir trabajando en estas condiciones es insostenible. “No nos estamos quejando de llenos. Laburar así no se puede”, expresaron.
Propusieron que, si el sistema se mantiene únicamente capitado, el valor por paciente debería subir a 6.500 pesos para equiparar mínimamente lo que facturaban antes. También evaluarán cobrar un plus a los pacientes si no hay solución, aunque reconocen que es una medida compleja y dolorosa.
“Necesitamos el apoyo de la comunidad. Los pacientes que nos conocen entienden la situación. Queremos seguir atendiendo, pero no en estas condiciones”, concluyeron los doctores Lamberti y Caro.





