El jueves por la tarde se produjo una brutal balacera contra una capilla del barrio Ludueña y también dispararon contra otros sectores de la cuadra. Como consecuencia de este episodio, este viernes los alumnos de la escuela Nº1027 “Luisa Mora de Olguin” se quedaron sin clases. Vale aclarar, que se trata de la escuela que anunció la construcción de un muro para proteger a los menores y docentes de los tiros.
Los disparos se produjeron a la vuelta del establecimiento, en Puelche al 100. Y es por esto que el director optó por resguardar a los mejores y el personal del colegio este viernes. En junio del año pasado, en conjunto con el Ministerio de Educación de Santa Fe, se anunció el armado de un muro “antibalas”, pero son medidas que no garantizan mucho, dada la situación que golpea a Rosario.
El mismo panorama sin movimiento de gente se ve en la parroquia atacada: está cerrada a la comunidad y suspendió todas sus actividades; salvo la atención del comedor comunitario.





