Para Llaryora, Cristina no existe más

Para Llaryora, Cristina no existe más

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El primer candidato a diputado de Unión por Córdoba consideró que la estrategia de Cambiemos se basa en un debate con el pasado sin tocar los temas actuales.

El oficialismo cordobés parece tener bien definido el eje central que pretende imponer en la agenda electoral de cara a las primarias abiertas y simultaneas de agosto. La defensa de los intereses provinciales como contraposición a los “privilegios” que, según los referentes del peronismo cordobés, mantienen la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense es la idea que sobrevuela todas sus intervenciones.
En ese sentido, Martín Llaryora describió el escenario político cordobés y la posición del peronismo cordobés y sus expectativas electorales. Según el actual vicegobernador, la táctica de la coalición conformada entre radicales, macristas y juecistas busca discutir con el kirchnerismo para evadir los temas centrales de la gestión.
“No existe más Cristina, eso es del manual de Durán Barba que les reparte a todos, es como cuando decían que Menem iba a volver a ser presidente” sentenció el sanfrancisqueño en relación a lo que, en su visión, es una mera táctica electoralista. En el programa “Entre Nosotros Rebeca” que se emite por Canal 10, abundó en definiciones sobre la campaña electoral.
El conflicto entre el interior y el área metropolitana de la ciudad de Buenos Aires dominó las declaraciones del postulante justicialista. “Yo quiero ser empleado de todos los cordobeses, los otros son empleados del presidente” afirmó. Según Llaryora, la discusión pública reciente entre el gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri dejó claro quien “defiende a los cordobeses”.
Además, se alineó con la estrategia nacional del mandatario cordobés. Confirmó que conformarán un bloque federal con un grupo de gobernadores justicialistas a fin de concentrar fuerzas para defender los intereses de las provincias. “Somos un voto constructivo” afirmó y aseguró que harán una oposición constructiva y buscarán garantizar la gobernabilidad de la nación.
De esta manera, Llaryora buscó dejar en claro la diferencia entre el peronismo cordobés y el kirchnerismo. “¿Qué tiene que ver el voto de Córdoba con el de Cristina?” se preguntó retóricamente. Para los estrategas de Unión por Córdoba, este punto es una de las claves para ganar competitividad en un distrito que apoyó masivamente a Cambiemos en las presidenciales de 2015. “Acá nos quieren hacer votar por la historia, yo te quiero hacer votar por la realidad” sostuvo.
Según el candidato a diputado nacional, el peronismo se reorganizará luego de las elecciones y tendrá nuevos candidatos en el 2019. “Cristina es candidata en provincia de Buenos Aires” concluyó y volvió a cargar contra el asesor ecuatoriano de Mauricio Macri: “Que en Córdoba estemos discutiendo la candidatura de Cristina es para felicitar a Durán Barba” ironizó.
El vicegobernador insistió en considerar las próximas elecciones como un mensaje del electorado hacia el poder central. Según su visión, un voto a Cambiemos significaría una carta blanca al presidente que redundaría en un perjuicio a los intereses provinciales.
Según su diagnóstico, el centralismo es el principal problema del país y eso se refleja, principalmente, en la distribución de los subsidios nacionales. “Los dirigentes nacionales del conurbano o de Capital, no van a plantear ajustar a su propio vecino. Nos hacen pagar el costo de la calidad de vida de ellos, están asfixiando a todas las familias del interior” sostuvo.
En la misma línea de lo que viene sosteniendo Juan Schiaretti, vaticinó que el congreso nacional será el escenario de una discusión central luego de las elecciones de octubre. Además, recordó que el oficialismo no tendrá mayoría propia, a partir de lo cual necesitará consensuar las líneas principales de sus políticas.
En este escenario, posicionó al peronismo no kirchnerista como un actor central para las negociaciones que tendrán lugar necesariamente en las cámaras legislativas. Lejos de la postura cerril de los leales a la ex presidenta, aseguró que el bloque de Unión por Córdoba está comprometido a apoyar las iniciativas que consideren positivas para el país.
Sin embargo, acusó al gobierno de no tener una política económica correcta y aseveró que los argentinos están peor que hace dos años. Enumeró los aumentos en los bienes de la canasta básica y afirmó que hay una crisis importante en el sector productivo.
Por otra parte, fustigó la política monetaria que lleva adelante el banco central que, según su análisis, favorece solo a los especuladores. “Las tasas que tenemos son mortales. Esto es un negocio financiero donde los grandes ganadores de este sistema hoy son los bancos” embistió el candidato de Unión por Córdoba.
Lentamente, las trincheras electorales de las dos coaliciones más importantes empiezan a definirse. Cambiemos intentará mostrarse como la herramienta política apta para consolidar el triunfo de las presidenciales de hace dos años y pedirá a los cordobeses que ratifiquen el apoyo masivo que brindaron a Mauricio Macri en la segunda vuelta.
Ante esto, Unión por Córdoba se posicionará como una formación que privilegia los intereses provinciales por sobre los del poder central y apelará a un “voto útil” que garantice a Córdoba fortaleza en las negociaciones por venir. Ambas consignas tienen arraigo en el electorado cordobés, quien logre imponer su agenda tendrá, seguramente, más posibilidades de triunfo en los comicios de octubre.

Diario Alfil