Patricio Grospietro y una pasión que lleva 16 años: el ajedrez busca ganar espacio en San Francisco

Grospietro

A los 6 años, Patricio Grospietro conoció el ajedrez casi como un juego más. Hoy, a los 22, aquella actividad que comenzó en la escuela se transformó en una pasión que todavía lo mantiene ligado al Club de Ajedrez San Francisco y, sobre todo, en una forma de entender el juego y la vida.

Su primer contacto fue en la escuela Dante Alighieri, donde comenzó a aprender con su profesor Mauricio. Poco después llegaron los primeros torneos intercolegiales, conocidos como “Sabaditos”, que se realizaban una vez por mes. Allí empezó a competir, a destacarse y a interesarse cada vez más por un deporte que rápidamente dejó de ser solamente una actividad recreativa.

“Me ayudaba mucho, sobre todo en la concentración. Para la escuela me sirvió muchísimo, especialmente en lógica y matemática”, contó Grospietro en diálogo con Radio Estación. Con el tiempo, además, comenzó a tomar clases particulares con el profesor Carlos, profundizando sus conocimientos y descubriendo todo lo que había detrás de cada partida.

Patricio empezó a competir formalmente a los 9 años y, aunque actualmente juega con menor frecuencia, continúa acercándose al club y participando de sus actividades. Para él, una de las principales riquezas que encontró en el ajedrez no está solamente en el tablero: son las amistades y el sentido de pertenencia a una comunidad que, según describe, siempre está dispuesta a ayudar.

Un club con más de medio siglo de historia

El Club de Ajedrez San Francisco tiene más de 50 años de trayectoria y desde hace aproximadamente una década funciona bajo su actual denominación, luego de ser el conocido como el «Círculo de Ajedrez». En los últimos años, además, viene buscando darle mayor visibilidad a una disciplina que muchas veces queda relegada frente a otras disciplinas en la ciudad.

Una de las principales propuestas actuales es el Torneo Sabatino, una competencia que comenzó el año pasado y que tiene una particularidad: funciona con un sistema de puntuación similar al de la Fórmula 1. Los jugadores suman unidades en cada fecha y, al finalizar el año, se consagran los campeones de las categorías de jugadores rankeados y no rankeados.

Ajedrez

Las fechas suelen reunir entre 15 y 25 participantes, aunque en una de las últimas ediciones la convocatoria llegó a 35 jugadores, una señal del crecimiento que viene teniendo la actividad.

La organización de los torneos está a cargo de Claudio Dellagiovanna, mientras que Juan Marson cumple la función de árbitro. La presidencia del club está en manos de Jorge Fernández y la coordinación de las actividades es responsabilidad de Germán Grospietro, padre de Patricio.

Un deporte que también se aprende

El club no se limita a la organización de competencias. También ofrece clases destinadas a diferentes niveles y edades, con propuestas para quienes quieren conocer el ajedrez y para aquellos que buscan profundizar en la competencia. Las clases iniciales e intermedias están orientadas principalmente a niños, mientras que también existen espacios de competencia abiertos al público y clases especialmente destinadas a adultos.

Para Grospietro, ese crecimiento es especialmente importante en una época en la que mantener la concentración resulta cada vez más difícil. “El ajedrez ayuda muchísimo a poder concentrarse en una sola cosa y pensar planes a futuro”, explicó. Y justamente allí encuentra una de las conexiones más interesantes entre el tablero y la vida: la necesidad de analizar distintas posibilidades, anticiparse y tomar decisiones.

“Me gusta poder mirar con diferentes perspectivas el planteamiento del juego. En realidad lo veo también como una forma de planear qué vas a hacer en tu vida”, resumió.

El ajedrez como comunidad

Más allá de las partidas, los torneos y los resultados, Patricio destaca el vínculo humano que se genera alrededor del club. Quienes llegan por primera vez encuentran un ambiente en el que los jugadores con más experiencia ayudan a los que recién comienzan.

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Ese aspecto también forma parte de la intención del Club de Ajedrez San Francisco: acercar la disciplina a más personas y demostrar que el ajedrez no es solamente un juego para unos pocos especialistas.

Las clases iniciales e intermedias para niños se dictan los viernes de 20 a 21 en el Centro Cultural, mientras que las clases de nivel competencia, destinadas a todo público, se realizan también los viernes en el Jockey Club, de 19:30 a 20:45. Por su parte, las clases para adultos tienen lugar los viernes de 16 a 18, también en el Jockey Club. Quienes quieran sumarse a las actividades pueden comunicarse con el club a través de sus redes sociales o al 3564-569853, contacto de Germán Grospietro, coordinador de la actividad.

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