El Gobierno anunció una medida para fomentar la conectividad aérea en el interior del país, facilitando los trámites para aeronaves de hasta 19 pasajeros.
La iniciativa, promovida por la Secretaría de Transporte, busca desregular los vuelos no regulares, tanto nacionales como internacionales, con el objetivo de diversificar el mercado aerocomercial y fortalecer las economías regionales.
Aunque la propuesta fue bien recibida por el sector, Jorge Molina, exdirector de Aerolíneas Argentinas y especialista en aeronáutica, expresó dudas sobre su implementación, calificándola como “un invento”. Según Molina, el mercado argentino no cuenta con la infraestructura ni la demanda para sustentar este tipo de operaciones, señalando que la mayoría de los aeropuertos del interior carecen de tecnología y horarios de operación adecuados.

Limitaciones del mercado y desafíos de infraestructura
El especialista destacó que actualmente no existe en Argentina un mercado desarrollado para aviones de pequeño porte que cubran rutas no frecuentes. “Las empresas hoy en día ofrecen servicios de taxis aéreos y vuelos no regulares. Para pasar a vuelos regulares se necesitaría una eficiencia económica que muchas veces no se logra con este tipo de aeronaves”, afirmó.
Además, Molina subrayó que las aeronaves de hasta 19 pasajeros son caras de operar y poco comunes, no solo en Argentina sino también en la región. “Es un modelo que no existe en esta parte del mundo. En países como Alaska, donde sí funcionan, el gobierno los subsidia fuertemente para que sean viables”, explicó.
Problemas operativos y económicos
Otro punto crítico señalado fue la limitada capacidad de carga de estos aviones, lo que dificultaría el transporte de valijas o mercancías en trayectos hacia localidades del interior. Asimismo, Molina advirtió que los altos costos operativos, de mantenimiento y personal hacen que este modelo sea difícil de implementar sin un respaldo económico significativo.
Finalmente, el especialista indicó que para que el transporte aéreo en Argentina crezca como se espera, con un potencial de triplicar la cantidad de pasajeros actuales, es necesaria una mayor inversión en infraestructura y un entorno económico más atractivo. “Con restricciones cambiarias, es difícil que empresas extranjeras inviertan en este tipo de proyectos”, concluyó.





