Russo: “Era un partido muy difícil de dirigir”

Russo: “Era un partido muy difícil de dirigir”

Estación Deportiva
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Ya el día que Boca volvió de Brasil después de que se suspendiera la ida de octavos por la Copa a raíz de la muerte de Maradona y también el día del velorio, a Miguel Angel Russo se lo notó muy golpeado. Como a todos. Aunque el DT de Boca conoció al Diego futbolista, compañero. “Era totalmente diferente en la intimidad, en una pieza, en una concentración”, había dicho quien en las Eliminatorias para México 86 compartió habitación con el 10. Y ahora, tras el triunfo ante Newell’s, se refirió otra vez al tema.

“Fue un partido muy difícil de dirigir, sabía que iba a costar. Pero la consiga era que el mejor homenaje para Diego era que Boca jugara bien y ganar. Era la única manera”, dijo Russo, que al igual que el resto de los jugadores de Boca se puso la camiseta azul y amarilla, aunque en su caso con la número 10 y también con la leyenda “Maradona” en la espalda. Y agregó: “Ya desde el miércoles pasado fueron días difícil para nosotros, para Boca. Se vivieron situaciones adversas, pero hoy (por ayer) las sorteamos. Son partidos atípicos. La fecha del fútbol argentino ha sido cubierta por un manto de lo que fue Maradona como persona y eso cuesta”.

Sin embargo, Miguel, que con el partido liquidado en el ST aprovechó para hacer debutar al chico Exequiel Zeballos (“Son chicos que van creciendo con nosotros. Bienvenido sea. Todavía tiene un camino muy largo”, dijo del Changuito), también se hizo lugar para hablar de lo que se viene, de la serie de octavos ante Inter, el 2 y el 9 de diciembre. Y Eduardo Salvio, recuperado de un desgarro, fue su tema. “Por suerte está bien. Preferí que con Newell’s no formará parte del equipo (NdeR.: ni siquiera concentró). Pero el miércoles seguramente va a estar”, avisó Russo.

Y atención porque el Toto no fue el único jugador que no formó parte de los citados contra los rosarinos… Tampoco estuvo Carlos Tevez, a quien la noticia del fallecimiento de su amigo Maradona le pegó muy fuerte, ya que además se le sumó al mal momento que atraviesa con el delicado estado de salud de su papá, Segundo, quien todavía continúa internado. A tal punto que Russo optó por dejarlo afuera de los concentrados y que, de paso, descansar. Eso sí, el Apache va a llegar al partido de ida con Inter el próximo 2 de diciembre en Porto Alegre con 17 días de inactividad (su último encuentro fue la derrota 1-0 de Talleres, el pasado 15/11).