Los Halcones Rojos dieron otro paso gigante hacia el sueño del ascenso al derrotar a La Unión de Colón por 83 a 73. En un partido donde el equipo de la ciudad de San Francisco recuperó el goleo y la efectividad perimetral, los dirigidos por Sebastián Porta barrieron la serie ante el conjunto conducido por Guastavino. Desde el arranque, San Isidro mostró argumentos sólidos y dejó en claro sus intenciones.
Si bien tardó algunos minutos en ponerse arriba en el marcador, el elenco sanfrancisqueño manejó con inteligencia cada ofensiva rival. La Unión intentó mantenerse en partido, pero más allá del gran trabajo de Caire, sufrió especialmente desde la línea de tiros libres. Por su parte, San Isidro encontró respuestas en el juego colectivo y en un goleo repartido que le permitió cerrar la primera mitad con una ventaja de cuatro puntos.
En el complemento, el rendimiento de los Halcones Rojos fue creciendo aún más. Con intensidad defensiva, buenas decisiones ofensivas y alta efectividad desde el perímetro, el equipo de Porta amplió diferencias hasta dejar prácticamente sin respuestas al conjunto local, que le costó los caminos para lastimar al elenco de nuestra ciudad.
Jeremías Diotto fue el máximo anotador de San Isidro con 14 puntos, aunque nuevamente el gran sostén estuvo en el juego colectivo y el aporte repartido de todo el plantel. Con esta victoria, los Halcones barrieron la serie y quedaron a un solo paso del tan ansiado ascenso a la Liga Nacional A.
Ahora, el último escollo saldrá de la otra semifinal entre Lanús y Gimnasia y Esgrima de La Plata, serie que por el momento favorece al conjunto bonaerense por 2 a 1. Una vez finalizada, quedarán definidas las fechas de la gran final por el ascenso.
Lo que sí está confirmado es que la ventaja deportiva será para San Isidro. Y si logra aprovecharla, la ciudad podrá finalmente celebrar el histórico regreso a la máxima categoría del básquet argentino.
Foto: Club Atlético San Isidro





