El pasado noviembre concluyó formalmente el ciclo de capacitación sobre Conservación del Patrimonio Cultural, Histórico y Arquitectónico en la ciudad de San Francisco.
Se trató de una iniciativa de formación técnica y comunitaria que dejó una marca significativa en la gestión de los bienes culturales del departamento San Justo. Este programa, dictado por especialistas de la Agencia Córdoba Cultura y coordinado junto a la Escuela Superior de Bellas Artes “Dr. Raúl Villafañe” y el Archivo Gráfico y Museo Histórico, permitió la gestación de diversos proyectos de intervención y diagnóstico.
Durante este mes de enero, Radio Estación 102.5 difunde detalladamente cada uno de los 18 trabajos realizados por los alumnos durante el ciclo.
Hoy destacamos el proyecto realizado por Estrella Zapata y Darío Mansilla sobre la Casa de la Cultura, de Villa Concepción del Tío.

El proyecto modernizador de 1907
En el ámbito político, Villa Concepción del Tío funcionó como la cabecera del departamento San Justo desde 1871 hasta 1914. Este estatus de capital departamental exigía una infraestructura administrativa acordea las funciones de gobierno, justicia y seguridad que se concentraban en el poblado.
Es bajo este contexto que surge el proyecto del edificio estudiado.
La construcción de la actual Casa de la Cultura se inscribe en un ambicioso plan de modernización administrativa impulsado por el gobierno provincial en 1907.
Mediante decreto, se planificó la erección de sedes administrativas en todas las cabeceras de departamento, buscando homogeneizar la presencia institucional en el territorio cordobés. Este proyecto incluyó edificaciones similares en Villa Santa Rosa, Villa del Rosario, Tulumba, Villa María y Villa del Totoral, reflejando una estética y una funcionalidad compartidas.

El edificio fue concebido como una estructura sólida de dos plantas, diseñada no solo para albergar oficinas, sino para proyectar la autoridad del Estado en la región. Su diseño responde a los estándares de la arquitectura de influencia europea predominante a principios del siglo XX, caracterizada por el uso de materiales de alta durabilidad y técnicas constructivas que buscaban la permanencia temporal.
La disposición espacial del edificio revela la organización jerárquica de la época. Existía un baño exclusivo para autoridades y áreas de servicio claramente diferenciadas para el personal subalterno. La inclusión de calabozos dentro del mismo complejo administrativo subraya la integración de las funciones judiciales y policiales en un solo núcleoedilicio. Las celdas destinadas a los «presos de alta peligrosidad», descritas como pequeñas, oscuras y sin ventanas, ofrecen hoy un testimonio material sobre las antiguas prácticas de encierro.

De Jefatura Departamental a Centro Cultural
La historia funcional del edificio fue testigo de los cambios demográficos y políticos del departamento San Justo. En 1914, la decisión de trasladar la jefatura departamental a la ciudad de San Francisco alteró el destino del inmueble.A pesar de perder su rango como sede administrativa central, la casa continuó siendo el eje de las autoridades municipales y policiales locales.
Con el paso de las décadas, la propiedad quedó casi exclusivamente bajo la órbita de la policía, funcionando como comisaría hasta el final del siglo XX.En el año 2000, un hito en la gestión local permitió que el municipio recuperara el control total del edificio tras la construcción de una nueva sede policial. Este cambio de dominio fue el catalizador para una transformación profunda, orientada a convertir un espacio de control y vigilancia en uno de encuentro cultural y preservación de la identidad.

En 2018, aproximadamente, se inició un proceso integral de restauración que permitió el renacimiento del inmueble como «Casa de la Cultura».
Esta puesta en valor no solo rescató la estructura física, sino que la dotó de un nuevo propósito social, integrando diversas instituciones que hoy conviven bajo su techo centenario.

La actualidad de la Casa de la Cultura
En la actualidad, el edificio funciona como un ecosistema cultural complejo, albergando múltiples reparticiones que garantizan un flujo constante de ciudadanos y turistas.
- Dirección de Cultura y Salón de Usos Múltiples
- Museo Histórico «Padre Francisco Cremasco»
- Archivo Histórico Municipal «J. J. Urquiza
- Radio Municipal 88.3 FM Emprender y Biblioteca Sixto Ludueña
Esta multiplicidad de usos es vital para la conservación, ya que un edificio habitado y con funciones activas tiende a recibir un mantenimiento más regular que uno abandonado.

Diagnóstico de riesgos y desafíos
A pesar del proceso de restauración iniciado hace siete años, el trabajo de Zapata y Mansilla identifica vulnerabilidades críticas que requieren atención inmediata.
Respecto de las condiciones de almacenamiento, exposición y entorno, el principal factor de riesgo es la ausencia de sistemas de alarma contra incendios. Asimismo, las conexiones eléctricas ya fueron objeto de una intervención, pero debido al incremento en el uso del edificio requieren nuevamente ser evaluadas y posiblemente renovadas.
Resulta indispensable mantener una ventilación adecuada para prevenir daños derivados de la humedad y otras patologías asociadas al paso del tiempo.

El edificio puede sufrir deterioro como consecuencia de su propio uso. Se trata de un espacio cultural ampliamente utilizado por la comunidad local, que ofrece una gran variedad de talleres y cuenta con un salón de usos múltiples, lo que implica una circulación constante de personas.
En materia de gestión de riesgos, la administración actual mantiene el edificio en condiciones estructurales estables. No obstante, persiste el riesgo de que, ante un cambio de mandato, el inmueble pierda prioridad institucional y se vea afectado por un uso inadecuado o por situaciones de descuido.
En caso de existir falencias en el mantenimiento, el deterioro podría acelerarse de manera significativa:
El edificio se encuentra en proceso de recuperación, pero sin política de protección mantención o protección a posterior en general, y de manera permanente. Por ende, la solicitud de una ordenanza al Concejo Deliberante contribuiría a su preservación.

Sinergia institucional: ESBA, Archivo Gráfico y Agencia Córdoba Cultura
El desarrollo de estos proyectos fue posible gracias a la colaboración de tres instituciones clave. La Escuela de Bellas Artes «Dr. Raúl Villafañe» (ESBA) actuó como la sede y el motor pedagógico del curso, reafirmando su compromiso con la formación de ciudadanos capaces de intervenir creativamente en su realidad. Por su parte, el Archivo Gráfico y Museo Histórico de la Ciudad de San Francisco aportó el acervo documental y la experiencia en investigación que permitieron sustentar históricamente cada propuesta.
La Agencia Córdoba Cultura, a través de sus especialistas, proporcionó el marco metodológico necesario para que los trabajos finales no fueran solo investigaciones teóricas, sino planes de acción viables. Esta articulación demuestra que la conservación del patrimonio es una responsabilidad compartida que requiere del saber técnico, el apoyo político y el interés de la comunidad.

Perspectivas futuras sobre la conservación de este Centro Cultural
La sistematización de la información a través de este Ciclo y proyecto permitió identificar que los mayores riesgos son internos y manejables: la actualización eléctrica y la seguridad contra incendios. No obstante, el desafío mayor sigue siendo la institucionalización de estas prácticas a través de marcos legales que protejan el edificio de la arbitrariedad o el descuido futuro.
El desafío para el año 2026 será convertir estas propuestas académicas en políticas públicas efectivas.
La Casa de la Cultura de Villa Concepción del Tío no es solo una reliquia del pasado administrativo de 1907; es un organismo vivo que continúa pulsando en el presente de la comunidad de San Justo.
Buscan reunir y preservar todo el legado aeronáutico de los hermanos Gemelli





