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Viviana se despide de las aulas

Viviana se despide de las aulas

Hace 33 años, Viviana Tórtolo comenzaba una aventura en la docencia que iba a ser una pasión para el resto de su vida. En estos días, esa aventura tendrá un punto final puesto que Viviana se va a jubilar, pero afortunadamente, uno nunca se desliga de los lugares en donde fue feliz.

La profesora trabajó en muchas instituciones educativos pero quizás con las que más se relacionó fue con la Escuela IPET 50 «Emilio F. Olmos» y con la Escuela Normal «Dr. Nicolás Avellaneda». Ambos fueron establecimientos que mercaron a fuego a Tórtolo, quien se desempeñó en el ámbito de la historia.

En este marco, hablamos con la docente para que nos cuente su historia y sus sensaciones en la nueva etapa que se viene en su vida. Con respecto a su inicio, Viviana manifestó: «Me desempeñe en distintos ámbitos laborales y en distintos lugares del país pero la vida la fue rumbeando de vuelta hacia San Francisco.

«La docencia viene de mi familia de larga data, de tías abuelas que eran maestras jardineras, también mi mamá es docente y me marcó mucho, me transmitió su carrera con mucha pasión, mi mamá sigue ejerciendo la docencia con 83 años, sigue vinculándose con los jóvenes», detalló. En este sentido, agregó: «Es un placer que mucha gente de la familia ejerza la docencia, es un anclaje en lo afectivo».

A su vez, indicó que siempre fue un sueño trabajar en su ciudad y explicó: «Me críe por calle Paraguay al 1945, a la vuelta de la Escuela Normal, Núñez y la del Trabajo, desde muy chica soñaba entrar y trabajar como docente en esos lugares».

Los primeros años en la docencia

«Los primeros años estaban marcados de una decisión fuerte de dejar San Francisco, dejar mis raíces para después volver desde otro lugar, desde muy chica siempre soñé con irme a la Patagonia. Después me subí a un colectivo y me fui a Sierra Grande, en donde comenzó mi carrera como docente en el 88», destacó la profesora de historia.

La formación de Viviana y la experiencia la tomó fuera de San Francisco, pero un día decidió volver a su ciudad. «Me formé fuera de San Francisco, con una dinámica diferente, mucho más fuerte y mucho más social. En la crisis de los 90 mucha gente perdió su casa y su trabajo, hubo una migración masiva de Sierra Grande, eso se vivió con mucho dolor, mi regreso a San Francisco se vio marcado por eso», añadió.

La vuelta

Cuando Viviana volvió, tuvo que empezar de cero y allí formar un nuevo camino. «Primero empecé a hacer suplencias en Frontera y Arroyito, de alguna manera fue un nuevo inicio porque no me pude traer mis horas de Sierra Grande puesto que había un contexto político muy complicado, hemos perdido muchos derechos pero si me vine con un puntaje muy alto», detalló.

«Después de a poco, fui entrando a la Escuela San Martín, la Normal y la Ipet 50, las cuales hoy en día siento que son mis casas», agregó.

Cada clase es una vida

Las clases de Viviana se enmarcan en una gran pasión y en un gran sentimiento, lo que hace que los alumnos se sumerjan en el tema y así puedan aprender mucho más. En este sentido, expresó: «Cada clase que vivo, porque no se da una clase se vive, tiene la carga de la expectativa de los otros porque es un ida y vuelta, es una corriente de energía. La docencia se tiene que iniciar desde lo humano sino para mí no tiene mucho sentido, hay que hacer un inicio pasional, de hecho mis alumnos me cargan porque salgo transpirada de las clases».

Además, relató: «Una clase aburrida para mis alumnos es aburrida para mi también pero siempre trato de conectar con la realidad que estamos viviendo y dar las clases con mucha energía. El conocimiento es poder, el que sabe las herramientas que tiene en su vida tiene una ventaja sobre los demás».

«Los estudiantes son personas a las que hay que acompañar, a las que hay que ayudar, a las que hay que escuchar y a las que hay que contener. Los docentes tienen que darle las herramientas a los alumnos, uno no puede dejar pasar una clase y pensar que no dejo nada», destacó.

El significado de la docencia y la educación pública

Tórtolo es una profesional que se formó en la escuela pública, algo que defiende a capa y espada. «La educación pública para mi es un valor, mi madre me enseñó eso ,que tiene que haber una lucha por la igualdad de todos, el estado debe generar igualdad de oportunidades para todos. Tengo orgullo de haber estudiado en una escuela pública», afirmó.

Por otra parte, Viviana explicó lo que significa ser docente en su vida y argumentó: «La docencia para mí es muy importante, es todo , atravesó toda mi vida, desde muy chica y con mi familia mamé de muy chica la docencia».

La importancia de la Escuela del Trabajo y la ENA

«La Normal y la Escuela de Trabajo son para mí un sentimiento, uno nunca se plantea de hacer algo que vaya en contra de su beneficio, de su prestigio, de su imagen. Las dos significan para mi instituciones de San Francisco con mayúsculas, mucha gente pone energía para poder dar posibilidades, para mí esas dos escuelas ofrecen muchas posibilidades», precisó.

La educación en la actualidad

La profesora decidió hacer un análisis sobre la educación y opinó: «Hoy en día la educación está siendo muy vapuleada, parece que no sirve para nada pero a la vez tiene la culpa de todo, es una dicotomía que uno no logra entender. Si es tan importante tiene que haber políticas publicas que favorezcan a la educación».

La jubilación

En los próximos días, Viviana se jubilará, después de muchos años de trabajo. En este contexto, Tórtolo explicó que todavía está transitando los pasillos de las escuelas y que le queda una semana o dos de trabajo.

«Obvio que va a ser duro pero bueno, uno siempre trata de pensar en hacer nuevas cosas y ya estoy haciendo muchos planes. Es algo en donde ya me vengo mentalizando y me van a hacer las despedidas en ambas escuelas, seguramente será muy emocionante», afirmó la profesora.

La despedida de sus alumnos

En la semana, los estudiantes de la IPET 50 compartieron un emotivo posteo en Instagram, en donde despedían a la profesora Tórtolo.

«Lo más importante que hay en la vida no es el pago que podamos recibir por el trabajo que hacemos, sino la satisfacción de sentir que este trabajo puede cambiar nuestro entorno para mejor. Tal y como lo hiciste vos desde el primer día que llegaste a la EFO hasta hoy que por fin dejas de laborar, la pucha que te vamos a extrañar Viviana Tórtolo», manifestaron.

«Fuimos afortunados de haberte tenido en nuestra escuela y te estamos infinitamente agradecidos por la huella imborrable que dejas en el corazón de tantos alumnos! Feliz y merecida jubilación profe Vivi!!!», remarcaron los alumno de la «EFO».

Por Luis «Pitu» Giordano (Ex alumno de Viviana)

 

 

 

 

 

 

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