Con más de 40.000 asistentes y la participación de gigantes tecnológicos como Nvidia, OpenAI, IBM, Google y Replit, la IA fue el tema central del encuentro tecnológico más importante de América Latina.
La inteligencia artificial se convirtió en la gran protagonista de Web Summit Rio 2026. Durante cuatro días, más de 40.000 asistentes de más de 100 países se reunieron en Río de Janeiro para debatir sobre una tecnología que ya está transformando industrias enteras y que promete redefinir la economía global durante los próximos años.
La cuarta edición del evento alcanzó cifras récord con la participación de 40.287 personas, 1.572 startups y 688 inversores. Desde empresas consolidadas como Nvidia, OpenAI, IBM, Microsoft, Google y Replit hasta startups emergentes y funcionarios públicos, las discusiones giraron alrededor de cómo la IA está modificando la forma de trabajar, crear empresas y desarrollar nuevos productos.
Uno de los conceptos más repetidos fue el paso de los chatbots tradicionales a los llamados agentes de inteligencia artificial. A diferencia de los sistemas que solo responden preguntas bajo demanda, estos nuevos modelos pueden ejecutar tareas de manera autónoma, utilizar herramientas digitales, navegar por internet y resolver problemas complejos sin intervención humana constante.

Sobre este punto, Michele Catasta, presidente y director de IA de Replit, sostuvo que la industria avanza hacia una etapa en la que cualquier persona podrá crear aplicaciones y asistentes inteligentes sin necesidad de saber programar, democratizando el desarrollo de software y permitiendo la aparición de nuevos negocios.
Por su parte, Marcio Aguiar, director ejecutivo de Nvidia para América Latina, explicó que la inteligencia artificial atraviesa una nueva fase de adopción empresarial, destacando que los modelos actuales son cada vez más accesibles para compañías medianas y pequeñas.
El ejecutivo señaló que la discusión ya no pasa por si las organizaciones deben incorporar IA, sino por la velocidad con la que logren hacerlo, al tiempo que resaltó el crecimiento de la infraestructura tecnológica en la región y el papel que Brasil busca ocupar en el desarrollo de centros de datos especializados.
La transformación también plantea un debate clave sobre cómo América Latina puede aprovechar esta oportunidad histórica para aumentar su productividad. Rodrigo Durán Rojas, director ejecutivo del Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA), advirtió que las empresas que no adopten estas herramientas podrían perder competitividad frente a rivales internacionales.
Asimismo, señaló que la tecnología plantea desafíos para las democracias y los sistemas educativos, ya que si bien facilita el acceso a la información, también permite generar campañas de desinformación a gran escala. En sintonía, Alexey Milovidov, fundador de ClickHouse, sostuvo que la región dispone del talento necesario para competir, pero necesita acelerar la adopción tecnológica y fortalecer su infraestructura.

Finalmente, el evento también contó con voces de alerta respecto a los riesgos existenciales de la tecnología. Connor Leahy, director de la organización Control AI, insistió en que la preocupación central debe ser la eventual aparición de una inteligencia artificial superinteligente capaz de superar las capacidades humanas y escapar al control de sus desarrolladores.
Según el especialista, los avances en agentes autónomos aceleran este camino, advirtiendo sobre las consecuencias potenciales de avanzar sin mecanismos efectivos de control. Más allá de estos debates, el protagonismo de la IA quedó reflejado en la propia composición del evento, donde el sector de IA y machine learning fue el más representado entre las startups, consolidando la idea de que la inteligencia artificial ya es una herramienta central del presente.





