La fábrica de amortiguadores y la UOM sellaron un acuerdo para suspender tareas durante junio, julio y agosto tras rechazar el procedimiento preventivo de crisis. Los operarios cobrarán el aguinaldo completo y recibirán un aumento del 2,5% por fuera del convenio nacional.
La realidad industrial de nuestra ciudad sumó un nuevo y preocupante capítulo que refleja la complejidad económica de este 2026. La empresa ZF Argentina, la emblemática planta de capitales alemanes que fabrica amortiguadores en San Francisco, no logra repuntar y, tras una extensa y ardua negociación con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), comenzó a implementar un esquema de parates programados. Desde este martes 16 de junio, la fábrica cerrará sus puertas tres días por mes.
El trasfondo de esta medida radica en una drástica e histórica caída en la producción. Según datos del sector, las importaciones de amortiguadores experimentaron un salto brutal, pasando de 524.000 unidades en 2024 a más de 2.100.000 en 2025. Esta «apertura indiscriminada» pulverizó la demanda local y, aunque la firma exporta una parte de lo que produce, esos envíos no alcanzan a compensar el derrumbe de las ventas internas. El propio director general de la empresa, Andrés Fava, lamentó públicamente que esta apertura comercial «se desarrolle de manera desequilibrada, con consecuencias negativas para la industria manufacturera local».
Cabe recordar que la crisis ya se había cobrado puestos de trabajo a comienzos de año, cuando fueron despedidos 44 empleados contratados y otros 34 se acogieron al retiro voluntario. Pese a achicar la estructura, los números no cerraron y ZF intentó tramitar ante el Ministerio de Trabajo un procedimiento preventivo de crisis de mayo a diciembre, ofreciendo pagar apenas el 50% de los sueldos.
La propuesta del procedimiento preventivo fue tajantemente rechazada por el gremio en la cartera laboral. El secretario general de la UOM seccional San Francisco, Sarmiento, fundamentó la postura al señalar que la firma «en los dos últimos años no ha tenido malos números para tomar una decisión como esta». El dirigente aclaró que «nuestra idea fue lograr un acuerdo siempre con el objetivo de mantener el personal». De esta forma, se protegen los puestos de los 340 trabajadores que actualmente componen la plantilla de ZF en la ciudad.
El acuerdo definitivo se limitará a un trimestre (junio, julio y agosto) bajo las siguientes condiciones:
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Esquema de suspensiones: Cierre de la planta tres veces al mes.
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Impacto en el bolsillo: Los empleados percibirán el 75% de su salario como suma no remunerativa (sin aportes ni contribuciones). Sarmiento precisó que, de bolsillo, los metalúrgicos «pierden entre un 6 y un 8% del salario», lo que equivale a «entre 8 mil y 18 mil pesos» según la categoría y antigüedad.
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Garantías: El aguinaldo se cobrará de forma completa y los adicionales del recibo de sueldo, como el presentismo y la antigüedad, no se verán afectados.
El líder sindical remarcó además que la negociación se extendió por más de un mes y requirió de múltiples debates internos: «Nuestra particularidad es que no acordamos nada sin antes hacer asambleas y resolver con los compañeros».
Paralelamente, el conflicto sumó una arista inédita. Debido a que la UOM nacional se encuentra intervenida por la Justicia —que anuló las elecciones y desplazó al secretario general Abel Furlán—, las paritarias de todo el país están totalmente congeladas porque no había nadie con autoridad legal para firmar los convenios. Si bien el pasado viernes el interventor judicial Alberto Biglieri nombró a nuevos representantes paritarios para discutir salarios con las cámaras, el estancamiento ya causó un severo daño al poder adquisitivo.
Ante esta encrucijada, la seccional local logró pactar con ZF un incremento salarial propio del 2,5% para este trimestre por fuera del convenio nacional. Frente a este logro, Sarmiento lanzó un fuerte llamado al resto de las patronales sanfrancisqueñas, instando a los demás empresarios a «imitar este acuerdo salarial o tomar una iniciativa al respecto ante el momento de crisis, y no seguir esperando a los acuerdos nacionales que se vienen demorando».
Para completar el panorama gris del sector manufacturero local, desde el gremio confirmaron una pésima noticia ocurrida el mes pasado. La empresa Electromotores Argentinos, que operaba dentro del Parque Industrial de San Francisco y empleaba a ocho trabajadores, cerró definitivamente sus puertas. En este caso, las autoridades de la UOM debieron intervenir de urgencia para coordinar y arreglar el correspondiente pago de las indemnizaciones de los operarios que se quedaron sin su sustento.
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