El procedimiento se llevó a cabo a primera hora de la mañana. Los efectivos policiales detectaron una ventana abierta, descubrieron un celular olvidado en un aula y atraparon a los sospechosos en las inmediaciones.
Alrededor de las 06:25 horas, una alerta encendió las alarmas de la policía local, movilizando a los uniformados hacia un establecimiento educativo de nuestra ciudad: el Colegio Superior San Martín.
Al arribar al lugar, los efectivos del CAP procedieron a inspeccionar minuciosamente el edificio en conjunto con la directora de la institución. No tardaron mucho en constatar que la seguridad del colegio había sido vulnerada. Los agentes detectaron una ventana abierta y, al revisar las instalaciones, confirmaron «el faltante de productos del kiosco escolar». Sin embargo, los intrusos cometieron un descuido clave antes de huir: el «hallazgo de un teléfono celular en el interior de un aula», una pista que resultaría fundamental para el devenir del procedimiento.
Con los datos recabados en la escena, la policía montó un operativo cerrojo en el sector. A partir de un efectivo y rápido patrullaje por las inmediaciones, los uniformados lograron localizar a los sospechosos.
Finalmente, «fueron identificados y trasladados a sede policial tres jóvenes«, quienes de manera inmediata quedaron tras las rejas y a entera disposición de la Fiscalía de Instrucción de turno interviniente. Los tres implicados enfrentan ahora una causa judicial «por presunta violación de domicilio en concurso real con hurto».
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