La falta de obras en el Gasoducto Perito Moreno obliga a importar gas y complica a la industria

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La demora en la ampliación del gasoducto obliga a importar Gas Natural Licuado (GNL) en pleno invierno. La situación genera mayores costos para las industrias, que analizan reducir la producción ante el encarecimiento del suministro energético.

La demora en la ampliación del Gasoducto Perito Moreno (ex Gasoducto Néstor Kirchner) volvió a generar dificultades en el abastecimiento de gas para la industria argentina. Si bien Vaca Muerta cuenta con capacidad suficiente para producir el recurso, la falta de infraestructura para transportarlo obliga al país a importar Gas Natural Licuado (GNL) en un contexto de elevados precios internacionales.

Según advirtió la Unión Industrial Argentina (UIA), al menos una de cada dos empresas evalúa reducir su nivel de actividad durante julio debido al fuerte incremento del costo del gas. Las pequeñas y medianas industrias son las más afectadas, ya que dependen de las redes de distribución que también abastecen a los hogares y, durante los períodos de mayor demanda residencial, quedan sujetas a restricciones en el suministro.

Ante este escenario, numerosas empresas comenzaron a reorganizar turnos, disminuir el consumo energético, frenar líneas de producción o asumir sobrecostos para cumplir con sus compromisos comerciales. La Unión Industrial de Córdoba calificó la situación como una «ley de la jungla energética» y cuestionó que las limitaciones alcancen incluso a contratos de abastecimiento firme.

El problema se agravó por el aumento del precio internacional del GNL, impulsado por el conflicto en Medio Oriente. En pocos meses, el valor pasó de alrededor de 11 dólares a entre 23 y 26 dólares por millón de BTU, encareciendo significativamente las importaciones que Argentina necesita para cubrir la demanda invernal.

De acuerdo con la información publicada, el Gobierno resolvió priorizar el abastecimiento residencial con gas de producción nacional y trasladar el mayor costo del combustible importado al sector industrial. Como consecuencia, algunas empresas pasaron de pagar cerca de 4,50 dólares por millón de BTU a valores hasta cinco veces superiores para continuar operando.

Mientras tanto, desde el Gobierno nacional sostienen que el suministro para los hogares está garantizado. El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, aseguró que no faltará gas en las viviendas mientras no ocurra un hecho extraordinario, aunque reconoció que el sistema prioriza el consumo residencial durante los períodos de mayor demanda.

“No va a faltar gas en los domicilios en la medida que no haya un imponderable”, aseguró el Secretario de Energía y Minería

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