La letrada Fernanda Alaniz aseguró que recibió amenazas desde que asumió la representación de la familia de Agostina Vega y manifestó su desconfianza hacia la Policía de Córdoba.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega continúa sumando nuevos capítulos. En las últimas horas, Fernanda Alaniz, abogada querellante que representa al padre de la joven, denunció haber recibido graves amenazas y hostigamientos desde que asumió la causa, situación que la llevó a modificar su rutina y contratar seguridad privada para resguardar a su familia.
La letrada afirmó que los mensajes intimidatorios comenzaron desde el inicio de su intervención y se intensificaron luego de las declaraciones de testigos vinculados al boliche «wachitas». «Mientras avanzábamos me llegaron todo tipo de amenazas, implícitas y explícitas, incluso por redes sociales. Me llama la atención que sea yo quien las reciba y no la defensa. ¿Qué es lo que está incomodando?», cuestionó.
Alaniz sostuvo además que decidió contratar custodia privada porque no confía plenamente en la Policía de Córdoba. «He optado por seguridad privada. No estaría confiando al 100% en la Policía», expresó.
Pese a la situación, aseguró que su prioridad sigue siendo el avance de la causa y el pedido de justicia por Agostina. «No quiero victimizarme. Lo importante es que la investigación avance como corresponde. Me invitan a callarme, a no seguir, pero hemos investigado todas las hipótesis posibles y avanzamos a paso firme», señaló.
En otro tramo de sus declaraciones, la abogada se refirió a la difusión de imágenes del abogado penalista y exconcejal Ricardo Moreno en Estados Unidos, luego de que la familia de la víctima lo mencionara públicamente por su vínculo previo con el acusado Claudio Barrelier. Sin embargo, Alaniz aclaró que Moreno no figura mencionado en el expediente y remarcó que cualquier información debe ser presentada formalmente ante la Justicia. «No basta con decirlo públicamente, sino que hay que acercarse a la Fiscalía y aportar las pruebas», sostuvo.
Mientras tanto, la investigación continúa enfocada en el análisis del teléfono celular de Claudio Barrelier. La Policía Judicial ya entregó un informe sobre las llamadas y mensajes que el acusado mantuvo el domingo posterior al femicidio, cuando el cuerpo de Agostina permanecía oculto en una vivienda de barrio Cofico. Los investigadores buscan determinar si existió algún tipo de colaboración o encubrimiento durante esas horas posteriores al crimen.





