En el marco del cierre de año, la secretaria general de ATSA, Gabriela Sidler, realizó un balance detallado de 2025 y advirtió sobre un escenario laboral “complejo y desafiante”, atravesado por conflictos, reformas en debate y una situación económica que golpea con fuerza a los trabajadores.
Durante su visita a los estudios de Radio Estación 102.5, Sidler señaló: «A diferencia del año anterior, en este 2025 se sumaron otras complejidades”, y remarcó que los problemas estructurales del país se repiten cíclicamente. “En la Argentina siempre se renuevan los problemas, nunca las alegrías”, afirmó de manera directa.
Uno de los ejes centrales de su análisis estuvo puesto en la reforma laboral y en el clima que, según sostuvo, se generó en torno al sindicalismo. “Hay cuestiones realmente preocupantes para el trabajador. Existe un auge de instalar que el sindicalismo es malo, y hay un lobby que aprovecha esto para intentar quitar del medio a quienes defienden a los trabajadores”, expresó.
Sidler defendió el rol de las organizaciones gremiales y advirtió sobre los riesgos de debilitarlas:
“Quitar el sindicalismo es como pensar una sociedad sin policías: si ya hay problemas con control, imaginemos sin él. La defensa del trabajador es necesaria y las instituciones tienen que funcionar más allá de las personas”, sostuvo.
En relación a las condiciones laborales, la dirigente describió un escenario cada vez más exigente para los empleados de la sanidad. “Se quiere que un trabajador cumpla múltiples funciones sin reconocerlas. No quieren pagar horas extras, ni saltos de guardia, ni incorporar personal. Esto se va profundizando”, alertó. En ese sentido, explicó que los convenios colectivos contemplan adicionales por doble funcionalidad, justamente para evitar abusos.
La situación económica fue otro de los puntos críticos del balance. “Hoy ningún trabajador puede sostener una familia con un solo sueldo trabajando ocho horas y pagando un alquiler. Muchos tienen más de un trabajo, y en el caso de las mujeres, muchas veces son madres y padres del hogar al mismo tiempo”, señaló Sidler, al remarcar el impacto social de los bajos salarios.
La secretaria general de ATSA también destacó su participación en Uni Américas, el espacio que nuclea a sindicatos a nivel global, y puso como ejemplo el caso de una multinacional como Amazon. “Los sindicatos por empresa no daban resultados, por eso los trabajadores se unieron a nivel mundial. Eso les dio fuerza para presionar por condiciones dignas frente a situaciones infrahumanas de trabajo”, explicó, y advirtió:
«Cuando la libertad total la tiene la parte empresarial, el trabajador queda en una clara situación de inferioridad”.
De cara a 2026, Sidler anticipó un panorama “desafiante y complejo”, aunque llamó a no adelantarse a conclusiones. “No escuchemos todo lo malo ni todo lo bueno. La reforma laboral recién se va a tratar en febrero. Es necesario que todos los actores se sienten a dialogar; no hay soluciones si las leyes se hacen en un grupo cerrado”, afirmó.
En cuanto a la formalización del empleo, consideró que el principal obstáculo no está en la legislación laboral sino en la carga impositiva. “El problema es tributario. Si no bajan las cargas del Estado, no va a mejorar el trabajo en blanco, aunque haya reforma laboral. Los impuestos aumentaron un 200 o 300%, mientras los sueldos suben apenas un punto”, cuestionó.
Al evaluar el saldo general del año, Sidler fue contundente: “En lo laboral, el balance fue más negativo que el año pasado. Hubo muchísimos conflictos, situaciones de hostigamiento y maltrato que se van agravando con el tiempo, y eso es muy preocupante”. No obstante, destacó el compromiso de los trabajadores:
“El trabajador sigue estando, cumple, reemplaza a un compañero, hace jornadas extensas si hace falta. Pero el cambio también tiene que venir del mundo empresarial”, subrayó.
La dirigente recordó acciones concretas del gremio, como la entrega de cajas navideñas a todos los trabajadores de la sanidad del departamento San Justo, y anunció que continúa abierta la matrícula para estudiar enfermería. “Es una carrera con salida laboral inmediata: el 80% de los alumnos consigue trabajo antes de terminar”, destacó.
Finalmente, Sidler dejó un mensaje de cara al nuevo año: “Esperemos que el próximo año nos encuentre más unidos, porque la unión de los trabajadores es la fuerza que necesitamos para no permitir los abusos”.





